Mi hijo adolescente quiere vivir con su padre

MI HIJO ADOLESCENTE QUIERE VIVIR CON SU PADRE, ¿ES NORMAL?

Llevas tiempo divorciada y tienes la custodia de tus hijos. Hace tiempo que superasteis los problemas del divorcio, tienes una relación afable con tu ex, tus hijos aceptan con naturalidad las visitas, los fines de semana con su padre… Y de repente llega la adolescencia y un buen día te dicen que se quieren ir a vivir con él. ¿Pueden elegir? ¿Hay que permitírselo? ¿Es normal?

Lo cierto es que se trata de una situación relativamente frecuente. Y aunque me voy a centrar en la última pregunta, en lo que tiene de normal, voy a empezar respondiendo a las dos primeras.

Porque, con la ley en la mano, tu hijo adolescente tiene mucho que decir sobre los términos de la custodia.

¿Puede mi hijo adolescente cambiar el acuerdo de custodia?

Siempre y cuando no medie ninguna situación grave, ninguna orden de alejamiento o problema mayor, tu hijo adolescente tiene derecho a vivir con su padre, y su padre, claro, derecho a vivir con él: quizá el acuerdo firmado en el momento del divorcio diga que va a vivir contigo, pero se puede modificar.

Madre e hija discuten

De hecho, si, en el peor de los casos, la situación termina en los tribunales, debes saber que tu hijo siempre tiene derecho a ser escuchado (la convención de derechos del niño así lo avala), especialmente a partir de los 12 años, y que a partir de los 14 un juez tendrá muy en cuenta sus deseos.

Eso no significa que le corresponda a tu hijo adolescente decidir con quién vivir: las decisiones importantes nos toca tomarlas a los adultos, y así lo va a entender un juez.

Y, por supuesto, debes pensar que en caso de duda, prevalece siempre el interés supremo del menor: es lo que marca la ley.

Pero lo cierto es que, en España, los jueces suelen decantarse (salvo casos excepcionales, como decía) por la opción preferida por el menor.

Y, lo más importante, entrar en un proceso judicial te llevará a desconectar con tu adolescente, que probablemente sea lo último que quieras, así que no merece la pena, si puedes evitarlo.

¿Cómo respondo a mi hijo adolescente si dice que quiere vivir con su padre?

Como casi siempre que hablamos de adolescencia, la clave está en que no te lo tomes como algo personal (lo sé, es más fácil de decir que de hacer) y en que intentes siempre buscar otros motivos en lo que te está pidiendo tu hijo adolescente.

En definitiva, se trata de que habléis. Sé que en ocasiones es complicado, pero sí, es posible dialogar con tu hijo adolescente.

Abre el diálogo sin sobrerreaccionar

Si la idea de irse con su padre ha surgido en un momento de conflicto (en medio de una discusión, por ejemplo), mi consejo es que te tomes tu tiempo para responder; que te marches, incluso, a otra habitación si sientes que te estás enfadando demasiado. 

No se trata de esconder tus sentimientos (tu adolescente puede y debe saber que lo que ha dicho te ha molestado mucho), sino de evitar escalar el conflicto. Más tarde, cuando estéis tranquilos, podréis hablarlo.

Cuando haya calma, y tu adolescente esté receptivo, será el momento de volver a sacar el tema. Te aconsejo que no lo dejes pasar, aunque te duela: eso solo agravaría el problema.

Encara la situación intentando siempre empatizar con tu adolescente, ponerte en su lugar (y estaría bien que recordaras tu propia adolescencia, tus deseos y cómo te sentías cuando se te escuchaba y cuando no), preguntándole por sus razones.

Y es que lo más importante es eso: comprender cuáles son los motivos por los que quiere irse con su padre.

Procura siempre escuchar desde la honestidad, evaluando (a menos que haya una razón que lo haga verdaderamente imposible) la posibilidad real de que se marche, para que entienda siempre que te estás tomando en serio su propuesta.

Descubre las razones por las que quiere irse con su padre 

Tu hijo adolescente no te está pidiendo irse a vivir con su padre porque te odie, o te tenga manía, sino por razones evolutivas, cerebrales.

Padre e hija adolescenteLo habitual, independientemente de la situación familiar, es que un adolescente se aleje de la familia: que vaya hacia afuera, normalmente hacia las amistades, que pruebe cosas nuevas. Este alejamiento de lo conocido le permite experimentar con su propia identidad, descubrir quién es y prepararse para la vida adulta. No olvides que construir su identidad es la primera labor de la adolescencia.

Con sus nuevas experiencias, tu hijo adolescente se está formando una visión sobre la vida, una visión personal, propia, en la que tiene su propia idea sobre cómo debería organizarse el tiempo que pasa contigo, con su padre, con sus amistades…

Puede, incluso, que en este “diagnóstico” acerca de su relación con vosotros, tu hijo adolescente quiera recuperar tiempo con su padre, reconectar con él, y que piense que la solución más fácil para ello sea ir a vivir a su casa.

Pero todo esto solo lo sabrás si te tomas el tiempo de escucharle, de conocer sus razones. Si le juzgas, si te victimizas (“mira lo que me sacrifico por ti y así me lo pagas”) solo te alejas de él.

Y no te olvides de que en esta situación vais a ser tres y, en cuanto hables con tu adolescente, preocúpate de llamar también a su padre, para saber lo que piensa y cómo podríais organizaros.

Si tu adolescente quiere irse a vivir con su padre, aprovecha para replantearte tu relación con él

A lo mejor has escuchado las razones de tu adolescente, y te han dolido. Quizá te haya dicho que necesita que le trates de otra manera. 

Si es el caso, intenta dejar a un lado tus sentimientos y plantearte si todavía sigues tratando a tu adolescente como cuando tenía cinco o seis años: tomando tú todas las decisiones y no escuchando su opinión.

Y, si la respuesta es sí, a lo mejor puedes cambiar algo tu comportamiento.

Intenta ser más flexible

Si los conflictos con tu adolescente son cotidianos, excesivos, quizá en el deseo de irse con su padre hay una necesidad de huir de una situación difícil.

No se trata de que renuncies a tu estilo educativo, pero sí puedes revisar tu comunicación con tu adolescente: ¿tienes en cuenta su opinión? ¿De verdad los límites que has impuesto son inamovibles, y adecuados a su edad? ¿Puedes renegociar algunas normas? 

Está en tu mano dialogar más, llegar a más acuerdos, confiar más en él. Se trata de adaptar la manera de relacionarte no con el niño o niña que fue, sino con la persona adolescente en la que se ha convertido. 

Suelta el control
Diálogo madre y adolescente

En ocasiones, en las parejas separadas, la persona que tiene la custodia de los hijos (que suele ser la madre) siente

 necesidad de controlar, incluso, lo que hacen con el padre. 

Y aunque comprensible, se trata de una actitud muy negativa, que incomoda a los niños y suele enfadar a los adolescentes: les parece injusto, y se rebelan contra ello.

Muchos adolescentes, también, parece que prefieren estar con el padre porque su educación es más laxa. Esto tampoco lo puedes controlar: a menos que haya una clara dejación de funciones, tu ex tiene derecho a educar como desee.

Así que intenta no criticar lo que no te gusta en la educación de tu ex, y establecer conjuntamente unos mínimos: así estarás segura de que, si tu adolescente quiere irse con él, no será porque crea que va a hacer todo lo que quiera.

¿Qué hago si mi adolescente se va con su padre?

Me gusta decir que la adolescencia es la etapa de la vida en la que más aplica eso de que lo único constante es el cambio. La vida es puro cambio, y el cambio no es un problema, pero la resistencia al cambio sí lo es.

Así que si finalmente tu hijo adolescente se acaba yendo a vivir con su padre, deberías aceptarlo como un cambio más en la vida, establecer un régimen de visitas y, sobre todo, tener en cuenta que no debes forzar nada: eso hará que se quiera alejar de ti.

Puede que durante un tiempo vuestra relación sea más distante: en ese caso, ocúpate de recordarle que estás ahí, establece una cercanía afectiva que vaya más allá de lo físico, dile que no le culpas por su decisión, que le sigues queriendo igual.

Que tu hijo prefiera, en un momento dado, irse a vivir con su padre es difícil de aceptar, pero no es, en absoluto, un fracaso: significa, en todo caso, que es capaz de expresar sus propias necesidades y tomar decisiones.

Así que prepárate tú también para acompañarle en esta nueva etapa, de una manera diferente, adaptándote a sus necesidades como lo has ido haciendo durante todos estos años, desde que nació.

Comparte tus inquietudes con esta comunidad que te escucha sin juicio alguno y cuéntame ¿te ha pasado esto? ¿Cómo lo has enfocado?

Cómo gestionar un divorcio con hijos adolescentes

19 Comentarios. Dejar nuevo

  • Me paso y pasa actualmente. Gracias por tus consejos. Son muy importantes. No tomarlo personal. Ufffff . Me entristece como mamá . Pero ya me voy acomodando.

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    • Te entiendo, por eso quise escribir dedicar un espacio a este tipo de situaciones. Son más común de lo que pensamos. Un abrazo

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    • Estoy ahora pasando por esto por segunda vez primero mi hijo grande de 16 lo hizo cuando yenis 15 y volvió. Ahora el de 12 quiero hacer lo mismo y me duele. Porque son así? Solo trato de protegerlos y ellos buscar libertinaje.

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  • En mi caso no hay divorcio, pero se ha ido de casa a vivir con su abuela, no se nada de él desde hace un mes, he pasado de la pena a la rabia, no quiero un acercamiento con él. Imagino que algún día me acercate a el, pero hoy por hoy creo ue es un caprichoso consentido y como sabe valerse por sí mismo no necesita consejos ni nadie que le controle, lo doy por oerdido

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    • Supongo que es una fase, necesita alejarse una temporada hasta aclararse las ideas, pero una madre siempre será una madre. Sería una lástima que no pudieras arreglarlo. Un abrazo fuerte

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  • Es tan difícil ver tomar decisiones a nuestros hijos, creo q es difícil verlos crecer. Mi hijo tiene 10 años y yo tengo un nuevo compromiso y mi hija nació cuando mi hijo tenía 7 años y me pidió irse con su padre y aunque fue muy doloroso se q para él también fue doloroso dejar de ser la estrella en casa. Así q llegamos a un acuerdo y fue dond su padre se quedó un mes y aunque huvieron peleas con su padre y con mi hijo las cosas mejoraron cuando regreso me hizo darme cuenta que lo iba a perder si no mejoraba mi forma de actuar y tratar así que sigo buscando la manera de cambiar mi trato hacia el. No soy la mamá que tal vez él necesita pero hago un esfuerzo diario para mejorar y se lo hago ver cuando reclama espero que con el paso de los años vaya adquiriendo más herramientas para llevarnos mejor y cada vez estar más cerca d su corazón y él del mio.

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    • Mi hijo de 13 se fue hace 7 meses con su papá y mi hija de 10 se fue hace un mes, a sido duro para mí aceptar su decisión sobre todo los motivos y las circunstancias x las cuales se fueron, tengo momentos de tristeza y también de tranquilidad, me encuentro en la aceptación de que me toca acompañar y estar para ellos de forma diferente pero cuando los veo siempre les recuerdo lo mucho k los amo y que siempre estaré para ellos.

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    • Aquí estamos para mejorar cada día y convertirnos en las madres que necesitan. Un abrazo

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  • Melissa Torres
    abril 13, 2022 1:11 am

    Aunque no soy divorciada, sí viví así mi adolescencia y sentí la necesidad de vivir con mi padre para intentar reconectar con él. No me arrepiento y hoy amo a mis padres con sus aciertos y desaciertos. Pude entender que son seres humanos que, desde su perspectiva, intentaron hacer lo mejor y me amaron a pesar de todo.
    Definitivamente, luego de vivir todo esto, aunque en principio doliera, validaría las necesidades de mi hijo y procuraría llegar a acuerdos con el padre para tratar al máximo que nuestra nueva forma de relacionarnos como padres y ex-parejas no afecte nuestra relación con nuestro hijo.

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  • Aporto mi experiencia como una más donde la empatía y la comprensión por lo que el otro siente han dado sus frutos. Además de la comprensión por mi y por el proceso mismo.
    Hoy mi hijo tiene 22 años. Cuando tenía 16 ya me planteó su deseo de vivir con su padre, al que adora, para conocerlo y vivir esa experiencia (Nos separamos cuando era muy chiquito). Su planteamiento era muy lógico, aunque detrás hubieran otras razones como de mayor permisividad.
    Lo entendí y facilité su cambio aprovechando una mudanza de domicilio del resto de la familia.
    Desde ese entonces, nuestra relación ha ido siempre a mejor, sin forzar por mi parte encuentros, dándole espacios e informándole de ello. Mi mayor objetivo en esta etapa fue recuperar la confianza, el amor y la armonía.
    Hoy estamos más unidos que nunca. Comparte conmigo su sentir, sus miedos, sus amores, sus experiencias de vida. Hace unos días me comentaba cómo había cambiado en los últimos años y lo feliz que se encuentra con lo estrecho de nuestra relación donde puede compartir lo que sea sin sentirse juzgado.
    Así, que sí, es una situación que, aunque cueste en un inicio, te colma de satisfacciones y regalos en forma de una relación más saludable, más armónica y más profunda.

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  • Gran articulo. Aun no me ha pasado, pero nunca se sabe… hay que estar preparada. Gracias

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  • Me parece un artículo genial, poder hablar abiertamente sobre esto y ver que es más común de lo que nos parece. En mi caso mi hijo sí le gustaría ir a vivir con su padre pero su padre pone pegas. No sé cómo debo actuar yo en este caso.

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  • Excelente artículo.
    Estoy pasando una situación así y es temendamente angustiarse.
    No duermo y lloro todo el día.
    Me separe y mi hijo de 15 años decidió irse con su papa .
    Np puedo aceptarlo y solo lo atacó y le reclamo que vuelva.

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    • Hola Gabriela. Debes entender que hasta que no estés bien tu hijo no querrá volver contigo, pues seguramente él se siente mal por tener que ver a su madre así, y recriminando cosas. Mi consejo es que empieces a mirar más por ti ahora y cuidarte, buscar proyectos de vida, ilusiones y dedicar tu tiempo a crecer como mamá y como persona. Mucho ánimo desde aquí.

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  • Ahora estoy pasando por esta situación pero desde el papel de Madrastra. Nadie da visibilidad a esta parte de la familia. La hija de marido de 16 casi 17 años decidió vivir con nosotros porque supuestamente se encuentra mejor, tienes sus amigos por nuestro barrio, etc. pero la convivencia se esta volviendo muy difícil, pues en casa de su madre la niña esta acostumbrada a vivir en el desorden y el sucio y en nuestra casa NO. Y el problema es que para que no soporto la vaguedad que lleva, todo el día duerme, su habitación echa un desastre y el baño mejor ni contar. No ayuda en nada y si ayuda te deja las cosas peor. Esta situación me esta superando, porque entiendo que esta en una etapa de cambios pero son tontos, para los que le conviene están bien activos. En estos años que estoy con mi marido 8 años, me he dado cuenta que los jovenes que vienen de matrimonios separados son egoístas, solo buscan su bienestar sin importan si dañan. Y ponen a los padres de titeres y el error es que todo lo dejamos a el tiempo… como que los padres estarán siempre para manejar y cumplir sus antojos me da mucha pena porque veo que no se esta educando las emociones de los niños para afrontar el mundo/la vida que puede ser y es tan cruel. Los niños No saben recibir (ni lidiar porque de una vez hay nervios) un NO, NO puede ser… y la vida esta llena de de estos NO. En fin…esto me ha servido para desahogarme aunque no encuentre solución alguna, porque sé que con según que situaciones y personas no puedo competir. A los mejor vosotras como mamás me pueden dar vuestro punto de vista y opiniones. Saludos…

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    • Hola Carol, hay algo que no entiendo, si en casa de su madre no hay normas y vive de manera desordenada, ¿por qué quiere vivir con vosotros si le pedís que haya un orden en casa? ¿No sería más lógico que siendo una egoísta como bien dices prefiera vivir con su madre que no tiene normas?

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