Mi hijo adolescente quiere dormir conmigo

Mi hijo adolescente quiere dormir conmigo, ¿es normal?

Hace ya algunos años que se ha levantado el tabú del colecho, el hecho de que padres e hijos compartan cama. Desde, aproximadamente, la segunda guerra mundial, los pediatras venían recomendando que los niños durmieran en su propio espacio, pero los últimos estudios son claros en este sentido: compartir el sueño tiene efectos beneficiosos tanto para los niños como para los padres

Pero ahora se plantea otra cuestión: ¿hasta cuándo es bueno compartir colchón? ¿Hasta que el niño decida marcharse? ¿A qué edad lo decide? ¿Y qué sucede si mi hijo adolescente todavía quiere dormir conmigo?

La respuesta rápida es que, en principio, no sucede nada. Ningún estudio ha conseguido demostrar que sea malo. Aunque cada caso es diferente. No es lo mismo una chica que nunca ha dormido toda la noche en su habitación y que es muy autónoma en su vida diurna que un adolescente que, de pronto, te dice que no puede dormir solo y ha dado un bajón en las notas.

De todos modos, conviene recordar que nuestra naturaleza nos llama a no dormir solos. La mayoría de los mamíferos duermen juntos para darse calor y protegerse de los depredadores. Y aunque en nuestro mundo industrializado no necesitamos ninguna de las dos cosas, nuestro cerebro sigue siendo, esencialmente, el mismo que el de los homínidos que vivían en cuevas. Así que lo que esperamos cerebralmente es dormir con nuestra tribu. 

El dormir separados es un asunto cultural, esencialmente occidental y relativamente reciente. Se asocia a la existencia, en la mayoría de las casas, de espacios para toda la familia, y al paradigma socioeducativo más reciente, que hace hincapié en la autonomía temprana.

No obstante, si crees que ha llegado el momento de sacar a tu hijo adolescente de tu cama, es una decisión totalmente válida. Y aunque, como es lógico, no vamos a poder dar una solución para todos los casos, sí nos gustaría traerte algunas reflexiones al respecto. 

Mi hijo quiere dormir conmigo
Su deseo de dormir contigo es un “recargar las pilas de la conexión”

¿Por qué tu hijo adolescente quiere dormir contigo?

Ya lo hemos adelantado en la introducción, pero conviene insistir en que hay algunas razones por las que tu adolescente puede querer dormir contigo. Y pocas de ellas son preocupantes. La mayoría se relaciona con las particularidades de la etapa adolescente, y muy especialmente con su momento de desarrollo cerebral. Algunas de ellas son: 

Se lo pide la biología

Como decíamos antes, nuestro cerebro ha cambiado bien poco desde la época en la que necesitábamos darnos calor y protegernos unos a otros de los depredadores. De hecho, cuando dormimos con alguien a quien queremos, se reducen los niveles de cortisol, la hormona que nos mantiene alerta, lo que indirectamente induce el sueño.

Necesita recuperar tiempo contigo

La etapa adolescente se caracteriza por la necesidad de alejarse de la familia, de construirse como individuo negando el grupo en que se ha crecido hasta ese momento, pero lo cierto es que los adolescentes necesitan de los adultos, y mucho. Esta necesidad, quizá, se manifieste en su deseo de dormir contigo: es un “recargar las pilas de la conexión”, una búsqueda de intimidad que durante el día no ha tenido el momento de cubrir.

Mejora su calidad de sueño

Los cambios de la adolescencia traen, en ocasiones, algunos problemas de sueño. En parte porque les cuesta encontrar la calma, en parte porque los adolescentes, biológicamente, se acuestan más tarde, y necesitan madrugar para ir a clase…

Si tu adolescente siente que dormir contigo mejora su descanso, no le falta razón, pues cuando dos personas duermen juntas tienden a sincronizar su sueño y a dormir mejor.

Le sirve para alejar sus preocupaciones

Tener la compañía de una persona en la que confiamos es siempre una garantía de tranquilidad. Si tu adolescente tiene miedos, si está pasándolo mal en el instituto, si aún no ha encontrado sus herramientas para enfrentarse a la vida… Siente que estar contigo le calma. Por eso es normal que en un periodo de duelo (divorcio, fallecimiento, pelea con sus amistades…) los adolescentes regresen a la cama de los padres.

Le ayuda a construir su independencia 

Contrariamente a la creencia común, la dependencia nocturna no genera dependencia en otras situaciones, sino que ayuda a la independencia y a la autosuficiencia, y según parece, mejora la autoconfianza. Lo demuestran los estudios, pero es que además parece lógico: los niños y adolescentes que se sienten amados son más independientes, y dormir con los padres es una forma de conectar.

¿Dormir con tu adolescente puede ser un problema?

De manera general, insistimos, que tu adolescente quiera dormir contigo no debería ser síntoma de un problema. Sin embargo, habría que hacer algunos matices. Y es que, en ocasiones, este deseo puede estar asociado a un malestar más profundo. 

¿Cuándo es un problema que tu adolescente quiera dormir contigo?

1. Cuando te incomoda

Sí, puede haber muchas razones por las que tu adolescente desea tu compañía nocturna, y puedes comprenderlas todas. Pero hay un límite en tu intimidad, personal o de pareja, que quizá no desees que se traspase. Y puedes exigirlo: si no deseas que tu adolescente duerma contigo, estás en tu derecho de pedírselo, pues el bienestar familiar pasa por el bienestar individual de cada uno de sus miembros

2. Cuando hay otras circunstancias preocupantesMi adolescente quiere dormir conmigo

Cuando un adolescente que dormía en su habitación desea de pronto compartir la cama con sus padres, no estaría de más observar si hay algo de lo que preocuparse: una bajada del rendimiento escolar, un aislamiento social imprevisto, el abandono repentino de actividades que antes le gustaban… Si se dan varias de esas circunstancias, trata de indagar si tu adolescente tiene algún problema.

3. Cuando se toma muy mal la idea de dormir separados

Por mucho que desee dormir contigo, tu adolescente puede comprender que tú tienes otras necesidades. Si ante los “prefiero que duermas en tu habitación” (es decir, cuando le hablas del tema de forma calmada) reacciona con un gran enfado, o manifestando mucho miedo… Quizá algo no esté yendo del todo bien. 

Si es tu caso, no trates de sacarlo de tu cama ahora: lo mejor es que contactes con un especialista que le ayude a encontrar la raíz de su malestar.

¿Quieres que tu adolescente duerma en su cama? Traza un plan

Lo diremos de nuevo: no importa que tu adolescente duerma en tu cama, si tú no tienes problema en ello y no ves nada preocupante en su comportamiento. De hecho, muchas familias de adolescentes saben que estar presentes en el momento de acostarse supone unos minutos de intimidad que durante el resto del día son difíciles de conseguir. Que sucede algo mágico cuando lo dejas todo, os tumbáis en la cama y os contáis cosas.

Después de todo, en muchas culturas los niños siguen durmiendo con sus padres hasta entrada la adolescencia. Y nosotros mismos solemos dormir, por el placer de acompañarnos el sueño, con personas a las que queremos.

Pero si no estás a gusto con ello, o si él mismo quiere marcharse de tu cama pero termina volviendo, lo mejor que puedes hacer es trazar un plan (¡conjunto!) para que empiece a dormir en su habitación. Algunos puntos que puede tocar son: 

Sincérate con tu adolescente

Aunque te parezca que no atiende a razones, recuerda que su cerebro es tan capaz de pensamiento abstracto como el tuyo, así que cuéntaselo con sinceridad y con calma. Nada de “ya eres mayorcito”, que es un juicio, sino más bien “yo necesito mi espacio”. Recuerda que hablar desde la propia necesidad es un pilar de la comunicación no violenta. 

Cuida otros momentos de conexión

Piensa que vais a perder un momento de conexión muy importante, así que lo mejor, para mantener el vínculo, es buscar otras rutinas: merendar juntos todos los días, salir una vez por semana… La que os vaya bien según vuestro estilo de vida.

Ponle un colchón en tu cuarto para iniciar la separación

Un colchón en tu habitación es un alejamiento progresivo, y puede ser una muy buena solución transitoria para que tu adolescente vaya de tu cama a la suya. Así os alejaréis estando cerca (pues aunque quieras que se vaya, quizá tengas la nostalgia típica del cierre de etapa) y, por tanto, la separación será menos dolorosa. Recuerda que los alejamientos, como los apegos, necesitan construirse con mimo.

Túmbate con él en su cama un ratito

Puede ser el rato que desees: hasta que se duerma o solamente un tiempo acordado. O ir poco a poco: puedes acompañar a tu adolescente en su cama de forma progresiva, cada vez menos tiempo, primero hasta que se duerma, después de unas semanas unos minutos, luego solamente un día por semana…

Se trata, en definitiva, de encontrar vuestro equilibro. De hacer de esta transición un momento de conexión, de mantener vuestra intimidad aunque no durmáis en la misma cama.

Cuéntanos, ¿tu adolescente duerme en tu cama? ¿O ha salido de ella hace poco? ¿Cómo os organizasteis?

3 comentarios. Dejar nuevo

  • Buenas diana, yo tengo un preadolescente de 11 años que siempre ha dormido conmigo. Temo que llegue la adolescencia y siga haciéndolo y a mí me gustaría que en algún momento él decidiera dormir solo. Es miedoso, inseguro y esto le limita para dormir fuera de casa , ir a casa de amigos, campamentos… no quiero forzarle pero creo que sería bueno para él mismo que superara miedos … por lo demás es un chico fantástico, sociable, respetuoso, independiente y no tiene otros problemas… no sé muy bien cómo afrontar esta situación. Saludos!

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  • MARVIN PINPINCOS
    febrero 14, 2024 10:07 am

    wow!!! muchas gracias x la información, me gustaría que me de una respuesta a mi consulta, yo soy papá soltero desde que mi hijo tiene 5 años y ahora el tiene 13, dormimos en el mismo cuarto, pero en camas separadas. El detalle es que aún el mantiene la necesidad de dormir en mi cama, algo que le permitia hasta los 8 o 9 años más o menos lo recuerdo, hay veces que deseo tener mi propio espacio y le pido que por favor quiero dormir solo, pero el es super insistente llegando hacerme renegar. Como podría afrontar mejor esta situación y algo más desde que el nació y antes que me divorciara de su mamá, el siempre durmió en esos primeros 5 años junto a nosotros ya sea en la misma cama o en la camacuna que estaba pegada al costado de nuestra cama. En verdad, es primer hijo y siempre quise tenerlo cerca a mí, pero ahora que creció no se como decirle que hay noches que quiero mi cama solo para mí, estirarme ya que cuando el duerme conmigo me destapa, me arrincona, me deja un cachito de espacio, me abraza, me pone la pierna encima hay momentos que me da pudor cuando el hace eso porque esta creciendo, es normal que sienta eso a veces incomodidad???, le estoy ocasionando a lo largo algun problemilla a futuro a mi hijo??. Y un dato más soy muy poco de dar cariño o afecto y me pongo peor cuando estoy estresado o cansado con las responsabilidades y vengo de un hogar de padres fríos o poco afectivos.Ayudeme por favor, estare esperando con ansias su respuesta.

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  • Mi hijo durmió conmigo de vez en cuando hasta que empezamos a vivir con mi pareja, mi hijo tiene 13 años y aún me pide que lo arrunche en las noches, unas veces leemos, otras solo hablamos, pero viendo tu artículo sí he sentido que lo sigue pidiendo porque quiere reforzar el vínculo. A mi al rededor muchas personas han opinado al respecto como algo negativo, nunca lo vi así porque he tratado de equilibrar y que no afecte también el vínculo con mi pareja. Creo que el apego en ocasiones se ve como algo negativo.

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