Hace poco, las redes se escandalizaban ante un vídeo, que se hizo viral, en el que una niña recibía un vaper como regalo de Comunión. Es un caso extremo, pero ya hay vapeadores destinados al público infantil y adolescente, con diseños atractivos, y cada vez más jóvenes vapean. ¿Te has enterado de que tu adolescente lo hace? No lo dudes: es necesario que intervengas.
Los vapers llevan en el mercado más de una década, pero no ha sido hasta hace relativamente poco cuando han saltado las alarmas sobre el consumo juvenil. Y es que el uso de estos aparatos, concebidos en principio como un tratamiento para personas que querían dejar de fumar, se está extendiendo cada vez más entre no fumadores, especialmente entre los más jóvenes.
Esto sucede por dos motivos muy relacionados: el desconocimiento de las consecuencias del vapeo y el vacío legal al respecto. Al haber pocos estudios, los vapers no están clasificados como productos del tabaco y, por tanto, no se les puede aplicar la legislación que lo regula (impuestos elevados, prohibición de publicidad o de su uso en lugares cerrados…).
Pero cada vez hay más publicaciones científicas que advierten de que el vapeo es malo para la salud y de que las compañías tabaqueras tienen interés en incitar a la juventud a vapear para asegurarse adictos al tabaco el día de mañana.
Así que, sí, es una mala idea permitir que tu adolescente vapee. Te contamos cómo abordar el tema.

Vapeo en adolescentes: por qué preocupa a las familias
Los vaper, o cigarrillos electrónicos, son dispositivos electrónicos que liberan vapor procedente de la combustión de una solución química mediante calor.
El hecho de que se dirigieran inicialmente a quienes deseaban abandonar el tabaco, unido a la falta de estudios sobre sus efectos a largo plazo (al ser un producto tan moderno, todavía no se han llevado a cabo), ha provocado que se generalice la idea de que son un producto no solo menos perjudicial que el tabaco, sino incluso inocuo.
Y así, el uso de cigarrillos electrónicos se ha ido extendiendo, primero entre los fumadores (que los emplean en lugares donde está prohibido fumar) y después entre personas (normalmente jóvenes) que no consumen tabaco tradicional.
En España, según la última encuesta ESTUDES (2021), un 44,3% de los chicos y chicas entre 14 y 18 años han vapeado alguna vez en su vida.
Este aumento de usuarios preocupa. La misma OMS sospecha que que la actual desregulación pueda tener como resultado la incorporación de cientos de miles de menores de edad a la adicción a la nicotina.
No es un temor sin motivo: las compañías tabaqueras han adquirido algunas de las firmas más importantes de cigarrillo electrónico y están utilizando las viejas estrategias publicitarias para ponerlos de moda.
Y parece que funciona, pues el número de fumadores de cigarrillos en Estados Unidos, que venía bajando desde 1973, ha comenzado a aumentar.
El director de la OMS ha afirmado en junio de 2023 que los cigarrillos electrónicos “son una trampa”, y ha instado a los países a regular su consumo.
Qué contiene un vaper y por qué engancha
Muchos adolescentes perciben el vapeo como una alternativa inocua al tabaco tradicional. Los sabores atractivos, el diseño de los dispositivos y la ausencia del olor característico del cigarrillo contribuyen a la idea de que vapear apenas tiene consecuencias. Sin embargo, esta percepción está muy alejada de la realidad.
Los líquidos utilizados en los vapers suelen contener una mezcla de propilenglicol, glicerina vegetal, aromas químicos y otras sustancias que, al calentarse, generan un aerosol que se inhala directamente hacia los pulmones. Aunque algunos de estos componentes se consideran seguros para el consumo alimentario, eso no significa que sean inocuos cuando se inhalan de forma repetida durante meses o años.
Además, diversos estudios han detectado en el aerosol de los cigarrillos electrónicos la presencia de compuestos potencialmente dañinos, como metales pesados, partículas ultrafinas y sustancias irritantes para las vías respiratorias. Esto resulta especialmente preocupante en la adolescencia, una etapa en la que el cerebro y los pulmones todavía están en desarrollo.
Pero si hay un motivo por el que tantos jóvenes terminan utilizando el vaper con frecuencia, ese es la nicotina. La nicotina actúa sobre los circuitos cerebrales de recompensa, liberando dopamina y generando una sensación temporal de placer, relajación o alivio del estrés. El problema es que el cerebro adolescente es especialmente sensible a estos estímulos, por lo que la dependencia puede desarrollarse más rápidamente que en la edad adulta.
Lo que comienza como una curiosidad o una conducta social puede acabar convirtiéndose en una necesidad difícil de controlar.
Vaper con nicotina y vaper sin nicotina
Muchos adolescentes creen que utilizar un vaper sin nicotina elimina cualquier riesgo. Sin embargo, conviene matizar esta idea.
Los vapers con nicotina son los que presentan un mayor potencial adictivo. Algunos dispositivos contienen concentraciones muy elevadas que pueden equivaler, en términos de nicotina, a varios paquetes de cigarrillos convencionales. Esto explica por qué algunos jóvenes experimentan síntomas de dependencia en muy poco tiempo: necesidad de vapear con frecuencia, irritabilidad cuando no pueden hacerlo o dificultad para dejarlo.
Los vapers sin nicotina eliminan el riesgo de dependencia física asociada a esta sustancia, pero no son completamente inocuos. Siguen implicando la inhalación repetida de sustancias químicas y pueden favorecer la aparición de una dependencia conductual. Es decir, el adolescente se acostumbra al gesto, al ritual y a la sensación de llevar siempre el dispositivo encima, algo que puede facilitar el paso posterior a productos con nicotina.
Además, algunos estudios han encontrado discrepancias entre el etiquetado y el contenido real de ciertos líquidos, detectándose trazas de nicotina en productos que se comercializaban como libres de ella.
Por eso, más allá de si contiene nicotina o no, es importante transmitir a los adolescentes una idea clara: vapear no es una actividad inocua ni una moda sin consecuencias, especialmente en una etapa tan sensible para el desarrollo físico y cerebral como la adolescencia.
Riesgos del vapeo en adolescentes
Aunque un estudio de 2015 afirmaba que los cigarrillos electrónicos eran en un 95% menos dañinos que los cigarrillos tradicionales, sus revisiones demostraron que vapear tiene consecuencias negativas sobre la salud.
Algunas malas noticias sobre los vapers son:
Efectos en la salud física y emocional
Las partículas procedentes del vapeo se expanden por el árbol respiratorio de manera similar a la del tabaco.
Se han detectado en los cigarrillos electrónicos (aunque en cantidades inferiores a las de los cigarrillos convencionales) sustancias productoras de ciertas patologías (se trata de compuestos que, sometidos a combustión, pueden ser cancerígenos).
Es decir, que aunque no haya nicotina, vapear no es inocuo.
En verano de 2019 en EEUU se reportó un brote de afecciones pulmonares relacionadas con el CE, definidas como Lesión Pulmonar Asociada al Uso de Cigarrillos Electrónicos (EVALI).
Los pacientes habían consumido cigarrillos electrónicos, tenían síntomas respiratorios (dificultad respiratoria, tos y dolor torácico) y presentaban lesiones radiológicas con infiltrados pulmonares.
Se ha encontrado que algunos de los cigarrillos electrónicos que se comercializan como productos con un 0 % de nicotina sí contienen nicotina, una sustancia particularmente peligrosa para el cerebro adolescente en formación.
Además, cada vez hay más páginas web que muestran cómo hacer, por ejemplo, “marihuana para vapear”.
Parece claro que el vaper funciona, de la misma manera que el tabaco tradicional, como “primer escalón” hacia el consumo de drogas no legales.
Adicción al vaper en adolescentes
Los estudios encuentran las siguientes causas en la popularización del vapeo entre los adolescentes:
- Es más barato que el cigarrillo tradicional (hasta un 70% para la misma cantidad de nicotina, puesto que no está clasificado como droga legal).
- Los líquidos con aromatizantes dulces son atractivos y se perciben como más inocuos que el olor y sabor a tabaco.
- La publicidad del cigarrillo electrónico es muy agresiva (similar a la del tabaco en los años 50), lo vincula a la rebeldía y a la identidad de grupo, además de que se le atribuyen propiedades no avaladas científicamente, como ayudar a adelgazar.
- Hay un desconocimiento de los riesgos reales del vapeo.
Este último factor es muy importante, pues hay una relación directa entre la percepción de riesgo y el consumo de drogas en la adolescencia: a más riesgo percibido, menor consumo y más tardío (por eso la edad media de inicio en el consumo de drogas legales, como el alcohol, es bastante más baja que en las ilegales, como el cannabis).
Así pues, la razón principal por la que los adolescentes vapean, y además lo hacen a una edad muy temprana es que, en su percepción, vapear no es una actividad de riesgo.
Por eso, como decíamos, el vacío legal es tan peligroso para los adolescentes. Sin embargo, si la imagen social fuera diferente, si el cigarrillo electrónico se clasificara como terapia médica para dejar de fumar o como producto del tabaco, probablemente se reduciría el número de adolescentes que vapean.
Mientras esto no suceda, solamente hay una opción: ayudarles a cambiar de opinión.
Cómo saber si mi hijo vapea
Muchos padres descubren que su hijo vapea por casualidad: encuentran un dispositivo en la mochila, perciben un olor dulce extraño o reciben información del instituto. Sin embargo, no siempre es fácil detectarlo, ya que los vapers actuales son pequeños, discretos y están diseñados para pasar desapercibidos.
Señales habituales del uso de vaper
Aunque ninguna señal confirma por sí sola que un adolescente esté vapeando, existen algunos indicadores que conviene observar. Olores dulces o afrutados en la ropa o en la habitación, aumento de la sed, irritación frecuente de garganta, tos persistente o la aparición de pequeños dispositivos que pueden confundirse con memorias USB son algunas de las señales más habituales.
También puede ocurrir que el adolescente empiece a salir con más frecuencia para «dar una vuelta», que se muestre especialmente protector con su mochila o que pida dinero con más frecuencia sin una explicación clara. Lo importante es evitar conclusiones precipitadas y buscar información antes de confrontarlo.
Qué hacer si mi hijo vapea
Descubrir que un hijo vapea suele generar preocupación, enfado e incluso sensación de fracaso como padres. Sin embargo, la forma en que reaccionemos en ese primer momento puede marcar la diferencia entre abrir una conversación o cerrar completamente la comunicación.
Hablar sin acusar y poner límites claros
Lo más recomendable es abordar el tema desde la curiosidad y la preocupación genuina, no desde el juicio. Antes de dar un sermón, conviene preguntar qué sabe sobre el vapeo, por qué empezó a hacerlo o qué obtiene de ello. Muchas veces encontraremos motivaciones relacionadas con la presión del grupo, la curiosidad o la búsqueda de aceptación social.
Escuchar no significa aprobar. Después de la conversación, es importante establecer límites claros y explicar los motivos de esos límites. Los adolescentes aceptan mejor las normas cuando entienden que nacen de la protección y no únicamente del castigo.
Cómo prevenir el vapeo en adolescentes
La prevención empieza mucho antes de que aparezca el primer vaper. Hablar sobre el tema con naturalidad, explicar los riesgos reales sin exagerar y fomentar el pensamiento crítico frente a las modas son algunas de las estrategias más eficaces.
También ayuda trabajar la autoestima, la capacidad para resistir la presión grupal y la toma de decisiones responsables. Muchos adolescentes empiezan a vapear no porque quieran hacerlo realmente, sino porque no quieren sentirse diferentes o excluidos.
La mejor prevención no suele ser el miedo, sino la información acompañada de una buena relación familiar.
Cuándo pedir ayuda profesional
En algunos casos, el vapeo puede convertirse en un hábito frecuente o incluso en una dependencia. Si el adolescente muestra irritabilidad cuando no puede vapear, necesita hacerlo varias veces al día o ha intentado dejarlo sin éxito, puede ser recomendable buscar ayuda profesional.
También conviene consultar cuando el vapeo aparece junto a otros problemas como ansiedad, bajo estado de ánimo, consumo de otras sustancias o conflictos importantes en casa o en el instituto.
Conclusión: actuar con calma y acompañar
Descubrir que un hijo vapea puede resultar preocupante, pero reaccionar desde el pánico o la confrontación rara vez ayuda. Como ocurre con muchos desafíos de la adolescencia, el objetivo no es solo eliminar una conducta, sino comprender qué necesidad está cubriendo y ayudarle a encontrar alternativas más saludables.
Actuar con calma, mantener la comunicación abierta y acompañar sin dejar de poner límites es la mejor manera de ayudar a un adolescente a tomar decisiones más responsables sobre su salud y su bienestar.








54 comentarios. Dejar nuevo
Muchas gracias, siempre es bueno leer la opinión de quien conoce bien a los adolescentes
Mi hija de 13 años empieza a tener dificultades para gestionar su ansiedad. Es muy buena estudiante pero no lleva bien la presión. El otro día en una conversación casual, me dijo que se compró uno y que lo probó, porque sus amigas le dijeron que ayudaba a calmar la ansiedad. Le hice ver lo peligroso que es, sin sermones. Pero creo que voy a tener que emplearme a fondo con este tema. Gracias por tu ayuda
Me encanta la manera como abordas los.temas. Me gustaría que trataras el tema del alcohol, como abordarlo con nuestros jóvenes. Gracias
Gracias,
Como siempre eres clara y concisa con los temas
Me ha parecido muy interesante. Mil gracias!!
Gracias por la información.Nuestro adolescente no vapea pero sí nos ha comentado que está siendo algo habitual entre sus compañeros de clase y que incluso han vapeado con los profesores en el viaje fin de curso de la ESO
Gracias. Un tema difícil seguro. Pregunta, me resulta contradictorio conceptualmente pedir que el colegio tenga tolerancia cero. Con «prohibir no sirve de mucho» .
Pensas que el colegio tiene más chances de prohibir que el hogar? Gracias
Muchas gracias por la información. Muy claros y ciertos los motivos por los cuales los utilizan.
Muy interesante, muchas gracias por la informttan detallada.
Muy buena la explicación ye gusta la manera como abordarlo con nuestros chicos. Gracias
Muchas gracias por la información , es bueno saber cómo hablar con mis hijos, con temas que van apareciendo y aveces no tengo herramientas .
Mucha gracias por la información!! Un tema muy difícil tengo un adolescente de 14 años y me ws de gran ayuda todo lo que publicas.
Gracias por la información, creo que esto nos ayuda uno, a saber realmente lo que es y lo que hace en el cuerpo y dos, cómo llevarlo con nuestros hijos, ya que lo que hacemos es primero regañar o sermonear y segundo prohibir, gracias a estos artículos tratamos de ser mejores padres y entender mejor a los adolescentes. Gracias
Gracias. Es de gran ayuda todo lo que publicas. Muchas gracias 🙂
Muy interesante , nos aclara muchas dudas y es estupendo para que ellos mismos entiendan que si es dañino
Muchas gracias por tus palabras y consejos siempre muy útiles, especialmente para los que atravesamos por primera vez la adolescencia de nuestros hijos. Un saludo desde Argentina
Muchas gracias, muy claro y explicativo el articulo. Como siempre.
¿Y cómo enfocarlo cuando ya no es tan adolescente y tiene 22 años?
Muchas gracias, muy util este articulo.
Excelente información, el mundo va tan rápido que ni nos imaginamos lo que sucede con nuestros adolescentes; ya que todo es muy diferente a nuestra época.
Gracias por traerlo a colación y sembrar la inquietud para saber más del tema y estar informados.
Mi hijo de 16 @años le vi un vaper, dice que no es lo mismo que un cigarrillo, que no es tan malo, que todos lo hacen …parecía que lo había entendido y anlos 15 días le vi otro, se lo quité y le dije lo mismo..pero creo que los fines de semana vape y no sé cómo sulucionarlo.
Muchas gracias por el articulo! Me parece genial!! Da información y consejos muy buenos para abordar el tema con ellos.
Muchas gracias! Es una información muy necesaria los jóvenes han creído que esto es juego y es muy preocupante!!
Muchas gracias por la información tengo dos hijas adolescentes y la verdad que el tema me preocupaba porque veo a niños muy pequeños ya capeando.Esto me ayudará a darle más información sobre el tema.
A mi hijo de 16 le encontré uno, se lo tire a la basura, y al siguiente hablé con el sobre lo peligroso que puede llegar a ser
Muchísimas gracias, para mí en este artículo llega en el momento justo!
Muchas gracias, fue de mucha ayuda leer este informe
No creo que mis hijos vapeen, pero si que hemos descubierto que algún niño de su entorno lo ha hecho. Hemos hablado de ello y parece que entienden que es igual d peligro que el tabaco, ahora, si lo prueban o no, eso no lo voy a poder impedir. Más miedo me da que esto pueda derivar en más cosas.
Excelente material. Lo más importante es que contiene datos actualizados.
Muchas gracias por la información, la verdad desconocía de lo dañino qué puede ser.
Gracias por el artículo, muy interesante.
Uff es muy peligroso y más cuando tú adolescente te dice que todos los amigos vapean…….es una pena que esté así la sociedad en siglo XXI,o lo haces o no entras en el grupo!!!!!
Muchas gracias !
Muy buena información. Muchas gracias
Mi hijo de 14 años vapea, no sé con que tanta frecuencia lo hace. Inicialmente cuando lo pillé, no le hice alboroto, simplemente le dije que yo no sabía nada de esto y que iba a investigar. Cuando le dije que la información que encontré es que realmente es dañino, y le dije que yo no lo autorizaba, ya empezó a mentir. Él sabe que es dañino, pero al parecer no le importa
Muchas gracias, todo lo que publicas está mucha ayuda. Yo ya le he recomendado a otras madres con niñas preadolescentes que te sigan todo lo qie publicas esta muy bien, lo único que es difícil muchas veces ponerlo en práctica con nuestros adolescentes.
Interesante artículo, muchísimas gracias.
Bueno puedo decir que para pesar mi hijo de 14 años conoció el vapeonpor otro jóvenes más grandes que él, lo usa desde hace como 4 años. Sin mentir ya le he encontrado al rededor de 15 vapers en total, en diferentes tiempos. Me enoje porque ser reincidente en lo mismo me molesta aunque le expliqué y le informe todo sobre el uso, y no le importó. Siempre aparece algún conocido de él que le facilita uno. No sé qué hacer… No me gusta que use eso, y para cada vaper él tiene un cuento.
Gracias interesante el artículo
Muchas gracias por la información, es mejor estar preparada e informada, pues ahora los chicos están más propensos a experimentar diversas situaciones. Gracias. LA INFORMACIÓN ES PODER
Estoy alerta porque mi hijo de 11 años ya sabe lo q es un vaper (qué malas son las redes para estas cosas), por lo que gracias por esta información para abordarlo con él antes de que lo pruebe….
Diana
Muy interesante la información
Gracias
Muchas gracias por la información. Me ha servido para corroborar lo que pensaba, ha afianzado mi determinación en el tema.
Gracias por la información,desconocía varias cosas sobre el tema y la incertidumbre y preocupación de que mi hijo lo haga
Gracias!
Gracias Diana. Corroboras lo que yo había extraído de publicaciones científicas, y que utilicé para informar a mi adolescente.
tengo un hijo de 15 años y me han llamado del colegio porque le han pillado vapeando, el dice que solo ha sido una vez y no me quiere contar que amigo se lo ha dado.
Mi hijo sabe que es malo, no quiere hacerlo pero piensa que le da calma y puede controlar la ansiedad, yo en casa no se lo permito, todos lo que encuentro se los quito, entiendo que el dejarselo seria dar el visto bueno pero quiero apoyarlo porque quiere dejarlo, pero no puedo y además esto tengo intuición qe puede ser la puerta de otras sustancias peores y el es pequeño aun tiene 13 años, no sé como gestionarlo,
no sé que hacer
Gracias por compartir una situación tan delicada; es muy positivo que tu hijo reconozca que no quiere seguir consumiendo y que tú estés dispuesta a acompañarlo, pero entiendo tu miedo porque a los 13 años es una etapa muy vulnerable y esto puede ser la puerta a otras sustancias. Lo importante ahora es que él aprenda a gestionar su ansiedad de forma saludable y tú puedas acompañarlo sin permitir el consumo, pero sin romper el vínculo. Por eso te recomiendo el programa Gestión Emocional en Familia, que ahora está al 50 % con el cupón EMOCIONES25, porque os dará herramientas concretas para fortalecer la relación, marcar límites desde el respeto y trabajar juntos la autorregulación: https://adolescenciapositiva.com/gestion-emocional/.
Hola,
Gracias por la información
Tengo dos hijos, de 12 y 15 años,Alguna vez hemos comentado algo sobre el tema porque por la calle hemos visto a algún grupo de adolescentes con el vaper en la mano o vapeando.
Es cierto que hay hablar las cosas y que sepan las consecuencias que pueden acarrear para su salud.
Creo que son conscientes de que no es bueno ni fumar ni vapear,
El respeto al tabaco y a los vapers empezó cuando mi hijo pequeño preguntó un día qué llevaba un cigarro. Leímos lo que contenía y creo que le impresión tanto que ahora, si ve a alguien fumando, evita pasar por su lado, o aguanta la respiración… creo que eso también es demasiado…
Gracias por la info.
Gracias por la información. Lo que más dudo es si quitarselo (entiendo que a eso os referís con lo de no prohibir). Habrá que ir comentandolo con el.
Gracias por el artículo. Como madre y profesora de Secundaria, me preocupan mucho las adicciones en la adolescencia y que las presiones del grupo son muy complicadas de superar. Hace falta una legislación para este dispositivo, igual que lo existe para el tabaco o el alcohol. Pero los legisladores van siempre tarde. Un saludo.