Todo el mundo miente, y no hay una edad más propensa a la mentira que otra. Pero las mentiras adolescentes preocupan, porque suponen la primera pérdida de control sobre ellos y pueden ocultar actitudes peligrosas. ¿Qué hacer cuando un hijo adolescente miente?
La mentira adolescente nos coloca a veces en la imposibilidad de cumplir con nuestra misión adulta. Porque está claro que debemos guardar un cierto control sobre ellos, pero irles dando libertad supone que, a veces, la información que tenemos es solo la que ellos nos dan. Y, si mienten, entonces la misión de protección y educación puede verse perjudicada.
Nunca está de más, en cualquier caso, recordar que la mayoría de las adolescencias transcurren de forma tranquila, que las adolescencias verdaderamente problemáticas son una minoría.
Lo cual no significa mirar hacia otro lado si sabemos que nuestro adolescente nos miente. Porque, además, muchas veces es complicado medir dónde termina la mentira inocente y dónde empiezan las actitudes preocupantes.
Por eso hoy hablamos de mentiras: por qué y sobre qué mienten los adolescentes, y cómo reaccionar cuando les pillamos en una.
Índice del contenido
Qué es mentir en la adolescencia (y por qué no todas las mentiras son iguales)
La psicóloga estadounidense Nancy Darling, la mayor autoridad mundial en mentiras adolescentes (lleva veinte años estudiándolas), defiende que antes de hablar de en qué y para qué mienten los adolescentes hay que ponerse de acuerdo sobre qué es mentir.
Ella establece que los adolescentes emplean tres tipos de mentira:
Mentiras por evitación: cuando esquiva el tema
Son aquellas en que se da información acerca de otra cosa para evitar ser preguntados por aquello que no se quiere decir.
Por ejemplo, contar con todo lujo de detalles una anécdota con tal o cual amiga para llenar el espacio de conversación y que no me pregunten por el examen de matemáticas.
Mentiras por omisión: medias verdades para evitar consecuencias
Consisten en compartir algo que técnicamente es cierto pero a sabiendas de que lleva a una mala interpretación.
Es el caso de un adolescente que, al responder a una pregunta sobre el examen, dice “Mejor de lo que pensaba” (pero no dice que ha suspendido de todos modos).
Mentiras por comisión: inventar hechos o historias
Son aquellas que todos etiquetaríamos como mentira, es decir, cuando se dice con voluntad de engañar algo que sabemos falso y lo hacemos pasar por cierto.
El ejemplo claro sería decir “he aprobado el examen” cuando el examen está suspendido.

Por qué mienten los adolescentes: causas más frecuentes
En las investigaciones de la doctora Darling acerca de la mentira adolescente se ha llegado a la conclusión de que el 98% de los adolescentes mienten a sus padres (y el 2% restante, afirma ella, a los investigadores).
Las razones por las que los adolescentes mienten son fáciles de comprender:
1. Para proteger su intimidad y autonomía
Sabemos que los adolescentes van en busca de más libertad, de más autonomía. Necesitan relacionarse con personas de fuera de la familia y no seguir al pie de la letra las instrucciones de sus padres. Su programa cerebral así lo indica.
En la adolescencia se desarrolla una mayor necesidad de proteger los espacios privados, íntimos. Para los padres, a veces, es difícil mantener la línea entre la necesidad de privacidad de los hijos y el ejercicio responsable de sus funciones adultas.
El resultado suele ser que los padres preguntan y los hijos mienten.
2. Para evitar el control de los padres en ciertas áreas
Es otra forma de proteger su privacidad, pero más sutil.
Los adolescentes desean tener control sobre algunas zonas de su vida (por ejemplo, las salidas con amigos) pero saben, y comprenden, que los padres pueden querer poner algunas normas.
La manera de evitar esas normas es, muchas veces, mintiendo.
3. Para evitar castigos o consecuencias
No se trata solo de castigos: en realidad podríamos hablar, en este caso, de mentiras para evitar asumir las consecuencias de sus actos.
Esta consecuencia puede ser un castigo, pero también puede ser una charla que no quieren escuchar (porque ya la conocen) o una orden que no tienen ganas de acatar en ese momento (ordenar la habitación, terminar los ejercicios de inglés…).
4. Para no decepcionar a sus padres (miedo a la reacción)
Para los hijos adolescentes, aunque a veces parezca que no, la opinión de los padres es importante, y mucho.
Por eso en ocasiones mienten: para no defraudar nuestras expectativas, para que no nos sintamos traicionados como padres y no herir nuestros sentimientos.
Cuándo preocuparse si tu hijo miente constantemente
Las razones de sus mentiras son, como decíamos, bastante comprensibles.
Ahora bien, ¿dónde está el límite?

Hay acuerdo entre los psicólogos en que el límite de la mentira, el momento en que deberíamos comenzar a preocuparnos, es el de la persona que se cree sus propias mentiras.
En ese caso, muy probablemente, tu adolescente esté usando esa conducta evitativa para no enfrentarse a su propia vida.
Tenemos la idea de que los adolescentes son personas que andan por el mundo perdidas, y que “ya se arreglarán”, pero esto no tiene por qué ser así.
Los adolescentes tienen mucha energía que, bien encauzada, puede poner los cimientos de su vida adulta.
Si sientes que tu hijo adolescente está excesivamente perdido, que necesita compañía de un adulto que le ayude a descubrir su propio camino, entonces échale una mano con el programa La brújula. Pronto abriremos inscripciones.
Un espacio donde tu hijo adolescente aprenderá cuáles son sus propias fortalezas y trabajará en su proyecto de futuro.
Señales de alerta: frecuencia, gravedad y cambios de conducta
Una primera señal de preocupación es la frecuencia. No es lo mismo una mentira esporádica que una dinámica constante en la que prácticamente todo lo que cuenta genera dudas. Cuando los padres sienten que ya no saben qué es verdad y qué no, la relación empieza a resentirse.
La gravedad del contenido también es importante. Mentir sobre una nota o una salida no tiene el mismo peso que mentir sobre consumo de sustancias, relaciones peligrosas, conductas de riesgo o situaciones que comprometen su seguridad o la de otros. En estos casos, la mentira no es el problema principal, sino lo que está tapando.
Por último, conviene fijarse en los cambios de conducta. Aislamiento repentino, irritabilidad constante, bajada brusca del rendimiento escolar, abandono de actividades que antes le gustaban o un cambio notable en su grupo de amistades pueden indicar que la mentira está siendo una forma de evitar un malestar más profundo.
Cuando varias de estas señales aparecen juntas, es importante no centrarse solo en “pillarle”, sino en entender qué le está llevando a necesitar mentir de esa manera.
Adolescentes que mienten compulsivamente: cuándo pedir ayuda
En algunos casos menos frecuentes, la mentira deja de ser una estrategia puntual y se convierte en un patrón casi automático. Son adolescentes que mienten incluso cuando no parece necesario, que sostienen versiones poco creíbles o que llegan a creerse sus propias mentiras.
Aquí ya no hablamos solo de proteger la intimidad o evitar consecuencias, sino de una dificultad para afrontar la realidad, gestionar la ansiedad o construir una identidad segura. La mentira funciona como una huida.
En estas situaciones, el acompañamiento familiar sigue siendo clave, pero no siempre es suficiente. Pedir ayuda profesional no significa que hayas fallado como madre o padre, sino que estás actuando de forma responsable. Un psicólogo especializado en adolescencia puede ayudar a identificar qué hay detrás de ese patrón, trabajar la autoestima, la regulación emocional y ofrecer al adolescente otras formas más sanas de relacionarse consigo mismo y con los demás.
Cuanto antes se interviene, más fácil es reconducir la situación y evitar que la mentira se consolide como una forma habitual de estar en el mundo.
¿Por qué mienten los adolescentes?

Y ahora, pregúntate a ti mismo: ¿cuántas veces has mentido a tus padres cuando eras adolescente?, ¿te habrías atrevido a decir la verdad a sabiendas de que te iban a regañar o castigar?
Recuerda que si un adolescente quiere participar en una actividad peligrosa, lo hará a pesar de la vigilancia de los padres. Sencillamente, lo hará de manera clandestina para evitar que lo descubran.
¿Por qué mienten los adolescentes?

Y ahora, pregúntate a ti mismo: ¿cuántas veces has mentido a tus padres cuando eras adolescente?, ¿te habrías atrevido a decir la verdad a sabiendas de que te iban a regañar o castigar?
Recuerda que si un adolescente quiere participar en una actividad peligrosa, lo hará a pesar de la vigilancia de los padres. Sencillamente, lo hará de manera clandestina para evitar que lo descubran.
Qué hacer cuando descubres que tu hijo adolescente te miente (pasos)
Está claro: si sabes que tu hijo adolescente te ha mentido, no lo puedes dejar pasar.
Incluso aunque la mentira sea pequeña y “sin importancia”, deberíais hablar sobre ello: muy probablemente ya te habrá mentido otras veces y no te habrás dado cuenta, así que es mejor que hables con él cuando sí seas consciente de ello.
¿Qué hacer ante la mentira adolescente?
1) No sobrerreacciones: regula tu respuesta primero
Vale, te ha mentido.
Pero si en este momento no hay un riesgo inminente lo mejor es actuar con calma. Ponerte a gritar solo va a reforzar la conducta (la próxima vez, mentirá para que no grites).
Indaga en las causas de su mentira (qué intenta evitar o proteger)
Piensa bien por qué ha podido mentirte. ¿Para protegerte? ¿Para evitar hacer algo que no le apetecía? ¿Porque te has extralimitado en tus funciones y le preguntas sobre temas privados?
Entender las razones de su mentira, pensar incluso en tu propia adolescencia y en por qué mentías tú a tus padres, te ayudará a que la conversación sea más calmada.
2) Dile claramente que lo sabes (describe hechos, no ataques)
A veces los padres no somos claros. Pero preguntarle a tu hijo algo cuya respuesta ya sabes es ponerlo entre la espada y la pared, y no es honesto.
Así que afronta la conversación con todas las cartas sobre la mesa: dile “ya sé que esto que me has dicho no era cierto”, y déjale que hable.
3) No juzgues: escucha y valida la emoción, no la mentira
Tu hijo adolescente ya sabe que no debe mentir, y mentir una vez no lo define como persona, así que no le juzgues: todos mentimos.
Lo importante aquí es que tu hijo entienda que las personas que mienten a menudo acaban perdiendo la confianza de los otros.
Y, sobre todo, buscar la manera en que, si se repite la misma situación, tu hijo no necesite mentirte.
4. Pon límites y consecuencias coherentes (sin humillar)
Que comprendas el motivo de la mentira no significa que no haya consecuencias. Los límites son necesarios para educar, también aquí.
La clave está en que las consecuencias:
sean proporcionales,
estén relacionadas con lo ocurrido,
no busquen humillar ni vengarte emocionalmente.
Más que castigos largos o desproporcionados, suele ser más eficaz hablar de qué hará diferente la próxima vez y qué esperas de él en situaciones similares.
El mensaje final debería ser claro: equivocarte no rompe nuestra relación, pero mentir sí tiene un impacto en la confianza.
Cómo corregir a tu hijo adolescente que te miente sin romper la confianza
Aquí, como padres y educadores, deberíamos hacernos una pregunta: ¿qué es más importante, la mentira o el hecho sobre el que nos mienten?
Es decir, ¿qué es más preocupante, que suspendan el examen de física o que nos mientan sobre ello? ¿Y si el problema es que han vuelto a casa en un coche que conducía alguien bebido?
Hay que afrontar la realidad de que los hijos adolescentes van a mentirnos en algún momento.
Lo importante es que no lo hagan en cuestiones realmente graves.
Para ello, lo más importante es trabajar la confianza, entre tu adolescente y tú.
No se trata de tener una relación de amistad con tu adolescente, se trata de maternar cuidando el vínculo.
En este blog ya hemos hablado muchas veces de cómo muchos de los problemas ligados a la educación de adolescentes pueden prevenirse, o solucionarse, con un estilo parental democrático.
Por eso sorprende que en las investigaciones de Nancy Darling se descubriera que los adolescentes que mienten menos son quienes sienten:
Tu trabajo es poner límites claros y consistentes
Y que parte de su trabajo como hijos es respetarlas, incluso si en ocasiones no están de acuerdo.
Cariño y firmeza: el tono con el que corriges importa
Es decir, sienten que sus padres se esfuerzan por manifestar su amor aun cuando los hijos se hayan equivocado, que les corrigen intentando no perder los nervios.
Respeto y comunicación: menos interrogatorio, más conversación
El respeto solo funciona si va en las dos direcciones. Por eso, mienten menos quienes sienten que cuando ponen un límite, especialmente si este atañe a su privacidad, los padres no lo van a traspasar.
Los adolescentes educados en un ambiente donde hay normas claras, cariño y respeto, tienden al autocontrol y a la cooperación.
Han entendido que sus padres están ahí no para controlar, no para regañar, sino para ayudar y guiar, y por eso la mentira les resulta menos necesaria.
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Mi hijo me oculta cosas: cómo abrir conversación sin invadir
Hay una diferencia importante entre mentir y no contarlo todo. Muchos adolescentes no engañan deliberadamente, simplemente eligen callar. Ocultan partes de su vida porque sienten que son suyas, porque no saben cómo explicarlas o porque temen la reacción adulta.
Para los padres, este silencio suele vivirse con angustia: “algo me está escondiendo”. Y, desde ahí, es fácil caer en el interrogatorio, la vigilancia excesiva o el control constante. Sin embargo, cuanto más invadido se siente un adolescente, más se cierra.
Abrir conversación sin invadir implica cambiar el foco: pasar del control a la disponibilidad emocional.
No se trata de preguntarlo todo, sino de crear un clima en el que contar sea posible. Esto empieza por elegir bien el momento. Las conversaciones importantes rara vez funcionan cuando el adolescente está cansado, enfadado o siente que va a ser evaluado. A veces es mejor hablar mientras se conduce, se pasea o se comparte una actividad cotidiana, sin miradas directas ni presión.
El tono también importa. Frases como “tengo la sensación de que algo te preocupa y quiero que sepas que estoy aquí” abren más puertas que “sé que me estás ocultando algo”. Cuando hablamos desde la preocupación y no desde la sospecha, el mensaje que reciben es muy distinto.
Es importante, además, respetar que haya cosas que no quiera contar todavía. La privacidad no es un ataque a la relación, es una necesidad evolutiva. Si el adolescente siente que cada confidencia va a convertirse en un interrogatorio o en una consecuencia inmediata, aprenderá a protegerse guardando silencio.
Abrir conversación sin invadir también implica saber escuchar sin intervenir demasiado rápido. A veces el impulso adulto es corregir, aconsejar o advertir. Pero en muchas ocasiones, lo que el adolescente necesita primero es sentirse comprendido. Cuando percibe que puede hablar sin ser juzgado, la confianza crece.
El objetivo no es saberlo todo, sino que tu hijo sepa algo mucho más importante: que si en algún momento necesita ayuda, puede acudir a ti sin miedo.








18 comentarios. Dejar nuevo
Acabo de enterarme que este viernes pasado me ha mentido, tenia una clase de mates y según ella había llegado con atraso pero el correo que me llegó a mí era q no había asistido a su uñirían clase de matemáticas , yo me quedé pensando por q un profesor sabe cuándo es retraso y cuando es falta , el cual yo le pregunté si había sido falta o no y me acaba de contestar que no asistió a clases, ahora pienso que me mintió el por qué sólo lo sabe ella
El verdadero problema en nuestro caso es que nuestro hijo nos miente desde que era pequeño hasta en las cosas más nimias e intrascendentes, lo que ha llevado a que ya no podamos creerle en muchas ocasiones. Él mismo nos dice que «total, no me vais a creer» y es verdad, porque sabemos que efectivamente nos ha mentido y porque lleva una mochila de mentiras a su espalda que aunque queramos, ya no le podemos creer…. Es injusto, sí, pero son tantos años que nos cuesta muchísimo y a nos da una pena terrible…..
Ya estamos en esa fase de a la gente que miente, los demás acaban perdiendo la confianza.
Gracias
A mi me pasa igual
Nos miente aunque todos sepamos que es obvio.
Pero nada, sigue manteniendo la mentira.
Tiene 15 años y siempre es igual
Creo que sobrereaaciinamos, pero es que .
.me saca de mis casillas
Mi hijo tiene 13 años ,sus mentiras más frecuentes son en el tema estudios. Te dice la fecha de los exámenes pero luego le preguntas las notas y dice q a aprobado,o q el profesor no está yendo a clase y no tiene la nota….. Se mete en su habitación te dice a estado estudiando y no lo hace…. Todo lo relacionado con los estudios es en lo que nos miente(o eso creemos). Ya no sabemos que hacer y con qué más castigar,estamos desesperados. Necesitamos que alguien nos ayude a solucionar el problema.
Buenos días, te invito a visitar nuestros recursos y ver si hay algo que te cuadre para poder ayudarte: https://adolescenciapositiva.com/recursos/
Hola mi hija tiene 17años y es mentirosa, se inventa cosas como enfermedades a los amigos y a los profesores , y bien gordas, y todo es por un chico y para no sentirse sola,, ya no se que hacer es una mentira detrás de otra , y de los exámenes me dice que ha aprobado y luego me llega la nota y a suspendido, o que los profesores vas más tarde a clase, es imposible hablar con ella , la tengo en manos de la siquiatra y sicóloga, y se hace pasar por otras personas por teléfono con sus amigos para que estén pendientes a ella.nonsw que hacer más que he hablado es un miro, necesito ayuda estamos desesperados.gracias
Buenas tardes . La verdad estoy desesperado soy padrastro de un niño de 13 años es muy mentiroso resomgon y hasta agresivo nunca reconoce su error y a pesar de que se le explique de muy buenaanera o de milameras siempre dice tener la razon me preocupa mucho pero mas me preocupa su mama ,dice estar abordo pero derrepemte se le baja el cpraje y lo solapa e incluso me desautoriza em siertas cosas ,la verdad ya no se que hacer
Mi hijo de 14 años me dice que hizo tareas de la casa… Incluso describe como las hizo, y cuando llego no ha hecho las tareas. Miente sobre su telefono… Dice que no lo encuentra y lo tiene bajo la almohada, miente sobre las actividades de la escuela. Me desespero mucho y me enojo.
nosotros tenemos un hijo de 14 años y exactamente lo mismo, hasta con la comida miente. le dices que no coma porque la comida está ya casi lista y coge comida a escondidas. No sabemos que hacer porque es así desde pequeño. He intentado todo, desde el respeto, con tranquilidad, enfadándome, con límites y horarios y no hay manera de poder confiar en él, no los cumple.
Mi hija de 18 años nos miente siempre en cosas muy simples. Como que sale con una amiga y sale con otra. Que ha mandado un mensaje a alguien y no lo ha hecho. Que un profesor le ha hecho un comentario a su amiga y es s ella aquien se lo ha hecho…..cosas sin importancia pero son seguidas. Donde nosotros nunca la hemos reñido ni nada por el estilo. Miente porque si.
Esta con una psicóloga, pero a veces escucho sus conversaciones y también le miente.
Tuvo un novio y a él también le mentis diciendo que éramos los padres q no la dejábamos salir o q tenia una cena de familia para no salir……
Ya no sé cómo decirle q el día q diga la verdad no la creeran
He descubierto que mi hija de 12 años me ha mentido sobre conversaciones en su teléfono móvil. He descubierto conversaciones muy poco adecuadas para su edad y hasta con desconocidos.
Le he hablado mucho sobre los riesgos de las RRSS y de que no es sano que tenga cuentas en estas redes. Así y todo y aprovechando mi distracción con todo lo que hago cada día, ha incumplido mis indicaciones al respecto.
Mi enfado es mayúsculo, le he prohibido y quitado el móvil pq no me puedo fiar de ella.
Me siento muy mal, no sé cómo afrontar esto.
Hola…despues de unos meses..algun avance?
La verdad me tiene bastante aburrida eso de que los padres debemos hablar bajo, no elevar la voz, agacharnos a la altura del hijo, ponernos en su lugar, hablar calmadamente, etc. Todos sabemos que es casi imposible y que la realidad es otra. A veces me pregunto si quienes dictan estos consejos tienen hijos o no. Yo a mi hija siempre la he respetado, le hablo con cariño, raras veces le llamo la atención, y cuando lo hago le hablo calmadamente, le aconsejo, le doy confianza, etc. Aún así, viene con mentiras. La he pillado varias veces y me pide perdón y que no lo va a hacer más. Le digo que no pasa nada si me dice la verdad, que vamos a arreglar las cosas juntas, y aún así sigue mintiendo. No hay receta mágica aquí, cada quien verá cómo su hij@ aprenderá…
Buen día… Mi hijo tiene 14 años y no nada más miente, sino inventa cosas y hechos que fuera de lo normal, queriendo compartarse como una persona de más edad… Y es mi único hijo..! Una orientación por favor
Mi problema es que no se como ayudarle a mi hijo de 13 años a que me tenga confianza, no se como acercarme a él.
El es un niño noble pero miente en cosas mínimas pero ahora lo hace en cosas más graves y tengo miedo de que esto empeore. Le he perdido toda la confianza y me enojo al máximo con el.
Mi hijo de 15 años me ha estado mintiendo, porque no tiene celular y la enamorada que no es una buena influencia para el,le dió uno pues yo le dije que lo devolviera y según el lo había hecho pero acabó de descubrir que no lo hizo eso me trae .mucha preocupación ya que se distrae mucho. Con esa chica que es muy adelantada porque mi hijo cambio mucho cuando la conoció
Mi hija de 11 años está mintiendo mucho, miente sobre cosas como decir que no tiene el celular y esconderlo para que no se lo quite. Sabe que esa es la forma más común en que la castigo cuando algo está mal. Hace unas semanas le encontré conversaciones indebidas para una niña de su edad y siento que se empieza a salir de control, está con una psicóloga, pero ya no quiere ir porque dice que no sabe qué hablar con ella y que se aburre, me preocupa mucho que se salga de control a penas iniciando su adolescencia.
Es completamente comprensible tu preocupación, porque cuando aparecen las mentiras, el ocultamiento y conversaciones inadecuadas a tan corta edad, sentimos que estamos perdiendo el control justo cuando más necesitan guía. Es muy importante que entiendas que su conducta es una forma de proteger su independencia, aunque aún no sepa cómo gestionarla, y que la amenaza de quitarle el móvil como castigo, aunque bien intencionada, puede estar rompiendo la comunicación entre vosotras. Te animo a que abordes esta etapa desde una relación más cercana y empática, marcando límites claros pero sin recurrir únicamente al castigo. Por todo esto, te recomiendo el taller Sexolescencia, donde trabajamos cómo educar desde la confianza y prevenir situaciones como las que estás empezando a ver: https://adolescenciapositiva.com/taller-sexolescencia/.