Todo empezó como cualquier domingo. Su adolescente había salido el sábado, se levantó tarde y estuvo “con sus cosas” hasta la hora de comer. Y ahí, sentados a la mesa, su madre encontró a su adolescente con un chupetón en el cuello que no se esforzaba por ocultar. Sabía, claro, lo que eso significaba, pero ¿qué decir? ¿Cómo abordar la situación si descubres que tu hijo adolescente tiene un chupetón en el cuello?
Un chupetón no parece, en principio, algo grave (aunque puede tener riesgos para la salud), pero en términos educativos es el indicio de que tu adolescente está comenzando a tener sus primeras relaciones y, en algunos casos, puede significar también que no está lejos el día que comience a experimentar con el sexo.
Y eso significa que, si aún no lo has hecho, es el momento de hablar de “eso”…
¿Por un simple chupetón? Sí, por un simple chupetón. Porque en educación, nada es tan simple (ni tan complicado, en realidad) como lo pintan.
Índice del contenido
¿Qué significa un chupetón en el cuello de tu adolescente?
Un chupetón, en principio, significa lo obvio: que tu adolescente está experimentando con los acercamientos íntimos. Es decir, que ha comenzado a tener una conducta más claramente sexual.
Y esto no quiere decir, ni mucho menos, que vaya a tener relaciones íntimas en poco tiempo; puede que sí y puede que no: depende de muchos otros factores, difíciles de enumerar.
Por eso os interesa, a ti y a tu adolescente, conocer todas las implicaciones de los chupetones: las físicas y las sociales.

¿Qué es un chupetón y cómo se hace?
Un chupetón es una marca rojiza o morada en la piel provocada por la succión y presión repetida en una zona blanda, como el cuello o el hombro. Esta acción rompe pequeños vasos sanguíneos llamados capilares, lo que hace que la sangre se acumule bajo la superficie y genere un moretón. Al principio la marca suele ser roja, pero con los días puede cambiar a tonos morados, azules o amarillentos hasta desaparecer.
Si nunca has visto cómo se hace un chupetón, te explicamos que se produce cuando una persona coloca sus labios sobre la piel, sella el área y aspira durante unos segundos, a veces combinando la presión con un ligero mordisqueo. Aunque por lo general es inofensivo, un chupetón puede resultar doloroso, permanecer visible durante varios días y, en casos raros, causar molestias mayores si se hace con mucha fuerza. Por eso, es importante que siempre se realice con consentimiento y cuidado.
Los chupetones, desde el punto de vista médico
Desde un punto de vista médico, estrictamente físico, un chupetón es un hematoma, una hiperpigmentación de la piel en una zona donde la piel es particularmente vulnerable (el cuello, por lo general). Se producen cuando se rompen los capilares, los vasos sanguíneos más pequeños que tenemos, como consecuencia de un mordisco o de una succión excesiva. Se trata, exactamente, del mismo tipo de lesión que aparece cuando nos damos un golpe.
En este sentido, hay algunas desventajas de los chupetones que quizá te gustaría conocer:
Pueden ser dolorosos
Durante el encuentro sexual, la liberación de endorfinas disminuye la sensación de dolor, pero el chupetón no deja de ser una lesión, y no es raro que después resulte doloroso. Este es el “efecto secundario” más frecuente de los chupetones.
Pueden ser foco de transmisión de algunas ETS
No es algo muy común, pero puede suceder: si la persona que realiza el chupetón tiene herpes oral en estado activo, el contacto continuado con la piel puede transmitirlo. Hay que recordar, además, que el herpes oral no siempre se manifiesta con lesiones en la zona, así que puede suceder sin que el transmisor lo sepa.
Pueden dejar una marca permanente en la piel
En el caso de chupetones muy profundos y prolongados, puede quedar en la piel una marca indeleble, de por vida. Como decimos, es una consecuencia muy infrecuente, pero no está de más conocerla para convencer a nuestros adolescentes de realizar esta práctica con moderación.
Pueden formar coágulos de consecuencias graves
Es rarísimo, y por tanto no es cuestión de alarmarse, pero hay varios casos documentados de personas que, tras recibir un chupetón, han experimentado el desplazamiento de un coágulo de sangre; hace años se conoció el de un adolescente mexicano que falleció por la embolia repentina que le provocó un coágulo (consecuencia de un chupetón) al llegar a su cerebro.
Los chupetones, desde el punto de vista social
Probablemente tu adolescente nunca haya escuchado hablar de las consecuencias físicas que pueden tener los chupetones, pero sí tendrá más conocimiento (consciente o inconsciente) de su “valor” social. Porque, socialmente, para un adolescente, un chupetón puede ser muchas cosas (algunas inocentes y otras, no tanto):
1. El chupetón como “medalla de guerra” adolescente
Ya sabemos que a esta edad la mirada del grupo de iguales es fundamental. Lucir un chupetón, para un adolescente, es un indicador de que se tiene una relación íntima con alguien y, por lo tanto, un signo de “ser mayor”, una marca de “estatus social”. Es la razón por la cual, aunque muchas veces resulten incómodos, muchos adolescentes no solo no tratan de rebajar la inflamación o aliviar el malestar, sino que muestran sus chupetones con orgullo.
2. El chupetón como “marca de territorio”
Pero el chupetón también puede ser un primer indicador de una relación abusiva, tóxica: una alarma que cualquier adolescente debería conocer. Porque sucede que en ocasiones el chupetón no es disfrutado por quien lo recibe, y simplemente se trata de una imposición de quien lo realiza, que siente de alguna manera la necesidad de marcar a la otra persona como si fuera de su propiedad (este territorio me pertenece”).
¿Cuánto dura un chupetón y cómo disimularlo?
Un chupetón suele durar entre 3 y 7 días, aunque en algunas personas puede prolongarse hasta 10, dependiendo de la intensidad, el tamaño y la facilidad con la que la piel se amorate. Igual que un moretón, cambia de color con el tiempo: empieza rojo, pasa a morado/azul, luego verdoso y finalmente amarillento antes de desaparecer.
Para disimularlo o acelerar su desaparición, puedes:
Aplicar frío en las primeras horas (hielo envuelto en tela) para reducir la inflamación y evitar que se extienda.
Masajear suavemente la zona después de 24 horas para estimular la circulación.
Usar compresas tibias pasadas las primeras 24 horas para que la sangre atrapada se reabsorba más rápido.
Cubrirlo con maquillaje corrector (primero uno de tono verde para neutralizar el rojo, luego base del color de la piel).
Taparlo con ropa o accesorios como bufandas o cuellos altos.
Qué decir a tu hijo adolescente cuando tiene un chupetón
Sabiendo las implicaciones físicas y sociales que tiene un chupetón, nos gustaría recordar que, en temas de educación afectivo-sexual, no existe la no-educación: educas cuando hablas y cuando no.
Es decir, si no hablas del tema, admites que se trata de un tabú familiar y le das a tu adolescente el mensaje de que debe ir a aprender a otro sitio. ¿Y dónde aprende de sexo un adolescente que no habla del tema en casa? Si tienes suerte, habrá otro adulto que lo haga por ti, con respeto y cuidado y, si no, aprenderá del porno o de adolescentes que saben tan poco como él.
Por eso, aunque te cueste, es fundamental que hables de sexo con tu adolescente. Y un chupetón puede ser una buena excusa para “tirar del hilo”, sobre todo si lo luce abiertamente, con orgullo de su “medalla” (si lo esconde, también es una buena excusa para iniciar la conversación, pero deberás hacerlo con más tacto).
En Adolescencia positiva estamos muy pendientes de la educación sexual, por eso ponemos a tu disposición el taller SEXOLESCENCIA y pornografía en la red que te ayudará a entender y atender las relaciones sexuales adolescentes del siglo XXI.
Recuerda que siempre que hables de temas difíciles con tu adolescente, lo mejor es que vayas poco a poco, y que dejes la conversación si no responde, si se pone a la defensiva… Probablemente se quede pensando en ello y, con un poco de suerte, volverá a sacar el tema, o tú encontrarás otro momento para hacerlo.
Recuerda que tu adolescente siempre te escucha, aunque quiera demostrarte que no.
En cualquier caso, aquí tienes algunas ideas para empezar a hablar del tema del chupetón:
Habla siempre escuchando y sin juzgar
Este es uno de los principios más firmes de Adolescencia positiva. Y es que ser capaz de escuchar sin juzgar marca la diferencia entre que tu adolescente perciba lo que le dices como un sermón o una “bronca” o como una conversación de verdad, es decir, como un intercambio. Al principio puede resultar difícil si recibiste una educación autoritaria, pero con práctica se convertirá en tu mejor herramienta educativa.
Cultiva su autoestima
Una autoestima sana es la mejor herencia que le puedes dejar a tu adolescente. Porque si tu adolescente se quiere bien, va a ser capaz, en sus relaciones afectivas y sexuales, de marcar límites saludables, protegiéndose de los abusos y entendiendo las relaciones como lo que deberían ser: un lugar de enriquecimiento e intercambio, y no un espacio donde alguien usa a otra persona.
Háblale de consentimiento y de deseo
Se habla mucho de consentimiento en las relaciones sexuales, y está muy bien, pero quizá sea el momento de ir un paso más allá y comenzar a hablar de deseo, porque no es lo mismo consentir (acceder, decir que sí para satisfacer a otros) que desear. En cualquier caso, tu adolescente debe tener claro que debería parar (y exigir que otras personas paren) cualquier práctica sexual que no sea mutuamente deseada.
No te olvides de mencionar el sexo seguro
Ahora que el SIDA ha dejado de ser esa epidemia mortal que fue en los años 90 y 2000, parece que la protección, en todos los grupos de edad, se ha rebajado, e incluso algunas ETS están repuntando. Para evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual, es importante que hables de sexo seguro con tu adolescente.
Proponle invitar a su pareja a casa
Tu adolescente va ganando territorios de libertad, y la mejor manera de supervisar sin caer en el intrusismo es rodearte de la gente que lo rodea. Así no solamente sabrás quiénes y cómo son, sino que le estarás mandando el mensaje de que aceptas y acoges esa nueva vida en la que tu papel está cambiando.
Cómo hablar con tu adolescente sobre afectividad y respeto
Hablar con un adolescente sobre afectividad y respeto requiere un equilibrio entre claridad, apertura y empatía, evitando los sermones y fomentando el diálogo. Lo ideal es crear un ambiente de confianza en el que tu hijo o hija sienta que puede preguntar o compartir sin miedo a juicios. Puedes comenzar por explicar que la afectividad no solo tiene que ver con el contacto físico o las relaciones románticas, sino también con la forma de expresar cariño, cuidado y apoyo en todas las relaciones humanas.
El respeto se transmite tanto con palabras como con ejemplo: escuchar al otro, reconocer sus límites, pedir consentimiento, y valorar sus sentimientos. Es útil hablar de temas como la importancia de poner y respetar límites, la diferencia entre afecto sano y manipulación, y cómo el consentimiento siempre debe ser libre, informado y entusiasta. Usar ejemplos cotidianos y situaciones reales —en redes sociales, amistades o pareja— ayuda a que el mensaje sea más tangible.
Lo más importante es que la conversación sea continua, no un único momento, y que tu adolescente perciba que la afectividad y el respeto son pilares para cualquier relación saludable.
El chupetón como oportunidad de diálogo
Un chupetón, más allá de ser solo una marca física, puede convertirse en una oportunidad valiosa para conversar con un adolescente sobre afectividad, intimidad y respeto. Ya sabes que en Adolescencia positiva defendemos que en lugar de reaccionar con juicio o castigo, es posible usar cualquier momento o situación propia de esta etapa para hablar sobre el significado de los gestos físicos, la importancia del consentimiento mutuo y la responsabilidad que implica mostrar o recibir afecto.
Este tipo de diálogo puede abrir la puerta a reflexionar sobre cómo construir relaciones sanas, reconocer los propios límites y respetar los de los demás. De esa forma, lo que podría verse como un simple incidente se transforma en un espacio educativo y de confianza, donde se transmiten valores que acompañarán al adolescente en sus vínculos presentes y futuros.
Cuéntanos, ¿te has encontrado un chupetón en el cuello de tu adolescente? ¿Cómo lo afrontaste?









25 comentarios. Dejar nuevo
Y si me dice que no es de una pareja estable, que se lo hizo un amigo pero que no está con el?!
Mis hijos aun son chicos; pero me interesa el tema
Tengo un adolescente de 15 años que hace unos meses comenzó tener novia,una chica que conocemos hace 9 años de la misma edad pero muy controladora ,y la familia le da mucha libertad,como afrontarlo el a bajado mucho de calificaciones y apenas llegó con un chupetón en el cuello
Mi hija de 16 llegó con in chupeton ,le dije que feo y ella de lo.mas normal me pregunta x qué es feo ,le explico que es como exibir que estaba peligrosamente muy cerca de su » andante»»,y me contesta que solo estaban jugando en la calle y él riéndose se acercaba y le daba como besos cortos , pero no largos ni apasionados y ella lo encontró de lo más entetenido y nada de malo ,me cuenta que se rieron mucho y que yo me estaba pasando rollos extras y que jamas estaría en la calle,dejándose llevar xlas pasiones ( ella lo ve muy inocente ,después del cole caminado x la calle) yo estaba de muerte ,su explicación me dejó tranquila, pero lo de la parte social no pude llegar con el mensaje ,no lo entendió y Ella lo normaliza en el contexto de un juego en la.calle ( Le dije que imvitara al niño a casa para conocerlo y no quiere ,él es su.misma edad pero muchooo más recorrido ,más fiestas ,varias pololas ) y para mi hija es su primer pretendiente y solo se ven en el colegio y camino al transporte) ,intenté no poner gravedad ,pero me asusta que no le parezca feo mostrar las marcas ( desde la.inocencia ,no desde la rebeldía) encuentra que en el contexto que se hicieron no tiene nada de malo
Me enoje demasiado y le dije que eso era signo de pertenencia y que la habían marcado y las mujeres fáciles andaban marcadas. Apesar de que que trató de ser muy abierta de mente en la sexualidad de mi hija, internamente me cuesta mucho acéptalo.
Muchas gracias por tan valiosa información
Me encanta , cuanta información valiosa , gracias!!
Hola
Gracias por la información
Ya me había sucedido..
No sabía cómo avrcar el tema. Pero fue surgiendoy los puntos que sugieres se abarcaron a medida que se pudo o que él permitió..
Hablamos de respeto … de parte y parte ..
Consentimiento
Sexo seguro
Y también le sugerí que esperara un tiempo más! Que en verdad es un tema muy importante para él y su novia.
Gracias, muy buena información.
Mi hija de 19 años ( se fue vivir con su papa para tener mas libertad, y me visita cada semana o cada 15 dias), cada vez que viene el novio le hace chupones, lo hablamos a la primera, y dijo que su movio se pone celoso lo hace para marcar territorio, hablamos de que no funcona asi. Pero aun lo sigue haciendo, le dije mi preocupación, si eso ya es costumbre, que sigue despues… pero se ofende no quiere escuchar.
A mi me salio decirle, «al ganado se lo marca», no pareció interesarle….
Soy docente… madre de un niño de doce años y buenoooo se que pronto me tocará como mamá abordar este tema
Es difícil asumir que nuestr@s niñ@s comienzan a tener experiencias sexuales. A mi me parece pronto. Evitan hablar..parece que lo saben todo, y entre conversación y conversación intentamos explicarles algo con la mayor paciencia del mundo. Me ha gustado mucho tu artículo. Gracias
Gracias por aconsejar y guiar en este período de adolescencia. Toda información aporta
Mi hija llegó con ese chupetón y se que es algo que se realizan ambos porque a su novio también se lo he visto. A ambos les he dicho que si bien ellos son pareja con mayor razón deben respetarse ya que un chupeton es la marca de posesión y ciertamente no se pertenecen; comparten sus vidas, momentos, sueños y sus cuerpos pero no indica que se posean el uno al otro. Además es signo de inseguridad de ellos mismos y del otro … ha sido necesario más de una charla, de hecho vi que los hacen en otras partes del cuerpo para no ser tan evidentes pero creo que aún faltan muchas charlas más
Gracias por tus consejos, todavía no los vi pero es bueno pensarlo
Gracias por compartir y ayudarnos a educar
Agradezco tan valiosa información. Los padres tenemos que educarnos para poder acompañar. Cuando llegue el momento me contactare contigo
Me preocupa la edad. Desde que Edad comienzan a suceder estas cosas? Hoy día comienzan las relaciones con que edad común?
No hay una edad exacta… Depende de su madurez, amistades, entorno, etc…
Mi hija tiene 13 años y sé que ha tenido relaciones con un noviete. Ella no reconoce nada. Le he explicado que es muy joven y le he hablado de relaciones sexuales con todos los pormenores. Estamos viendo Generación Porno para que vea lo que hay. Ha quedado a escondidas con el chico diciéndome que iba con amigas… Dice que si por ella fuera se iba de casa y que dejemos de preocuparnos. Estoy desbordado. ¿Qué hago?
Yo entiendo a su hija, a mi me esta pasando lo mismo y tengo tmb 13 años, yo le aconsejo que deje a su hija libre y que haga lo que quiera
Mi hijo llegó con dos chupones, mostrandolos abiertamente, en mi casa para romper el hielo de temas q fueron tabú, lo hacemos desde el humor, entonces mi pareja hecha un chiste sobre los chupones y nos reímos todos juntos, liberamos la tensión y luego hablamos seriamente del tema, sin juzgar manteniendo el ambiente agradable.
Es un gran tema y me acaba de ocurrir, yo quede helada y no sabia si tocar el tema o no con mi hija. Tiene 12 . Ahora ya hablamos sobre estos temas pero no deja de ser dificil.
Hoy acabo de descubrirlo en el cuello de mi hija. Le he preguntado quien era el autor de la obra de arte, se ha reído y me ha comentado que le daba vergüenza hablar de esto conmigo, y me ha preguntado si estaba enfadada.
Respuesta q no, enfadada no, pero tiene 14 años, que me gustaría que fuera respondable, q retrasase lo máximo cualquier experiencia sexual y sobre todo q se respete a sí misma. Que no sea cualquier chico q le haga estos «regalos», sinó que sea alguien especial, etc..
Mi hija de 13 llegó con un chupon en el cuello me dijo que una compañera se lo hizo y ella lo permitió que no veia nada malo y que se lo hizo a otras niñas la regañe y le hable del respeto y de amor propio. Creo que voy a ir al colegio para poner en contexto