CONTROLAR MÓVIL

¿DEBO CONTROLAR EL MÓVIL DE MI ADOLESCENTE?

La adolescencia nos da miedo. Hemos escuchado hasta la saciedad historias de adolescencias conflictivas, y recordamos las nuestras como un momento oscuro, de búsqueda y de mentiras a nuestros padres. A esas complicaciones se une ahora el uso de dispositivos electrónicos, con los que pasan muchas horas, a menudo en aplicaciones que los adultos no conocemos bien, y más en esta época de distancia social. Hace un tiempo publiqué un artículo sobre el uso de móviles en adolescentes, pero hoy me quiero centrar en una duda frecuente de los padres: ¿cómo puedo controlar los dispositivos electrónicos de mi adolescente?

Para responder a esta pregunta, permíteme que vaya por partes.

¿Son peligrosos los móviles para los adolescentes?

Como ya comentamos con Liliana Arroyo en el capítulo 26 del podcast de Adolescencia Positiva, el problema no es el móvil, son las aplicaciones que se descargan y el uso que se hace de ellas.

Internet tiene muchos peligros, sí, pero es sobre todo una fuente muy importante de conocimientos y de ocio con la que vivimos. No podemos negarles a nuestros hijos la pertenencia a ese mundo digital que ya es el suyo y forma parte de su personalidad (hasta el 93,8% de los adolescentes tiene móvil a los a los 15 años, según el INE).

La realidad es que ya no se concibe un adolescente sin su móvil, y eso no es malo en sí mismo.

Como con muchos otros asuntos de la vida, la solución es educar. Y cuando hablamos de adolescentes, muchas veces, educar es la combinación virtuosa de tres factores: confiar, conectar y controlar.

¿Por qué no debes mirar el móvil de tu adolescente?

Si dejar a nuestros hijos en internet sin ningún control sería el equivalente de abrir las puertas de casa y dejarles transitar a ellos y a todas las personas que quisieran entrar, controlar su móvil sin su permiso sería el equivalente de seguirle por la calle para saber dónde va y qué hace.

Ninguna de las dos opciones es viable.

Es más, la Ley de Protección del Menor establece para los menores la inviolabilidad de la correspondencia y el secreto de las comunicaciones, y por lo tanto, mirar su móvil sin permiso puede suponer un castigo penal.

Aunque, como era de esperar, hay sentencias favorables a los padres en los casos en que la invasión de la intimidad de los hijos se ha considerado justificada por el deber de proteger a los menores.

¿Cuándo mirar el móvil de tu hijo?

Como ya te he dicho en alguna ocasión, siempre debes observar que el desarrollo de tu adolescente no parezca estancado (ni en lo físico, ni en los estudios, ni en lo social…); ese será el mejor indicio para saber que debes intervenir, primero hablando con otros adultos que lo rodean (entrenadores, monitores, profesores) y si te parece necesario, buscando ayuda externa.

Te diré también, para tu tranquilidad, que los adolescentes que tienen problemas graves son solo un 15%, según ha afirmado en diversas ocasiones el filósofo y pedagogo José Antonio Marina (puedes ver una entrevista suya aquí).

Por lo tanto, espiar el móvil de tu adolescente estaría justificado en el caso de que tengas indicios de problemas graves: es una cuestión de sentido común.

¿Cómo controlar el móvil de tu hijo adolescente sin espiar?

Cada vez se habla más de la utilidad de redactar un contrato digital, sobre el uso de los dispositivos electrónicos, para toda la familia: cuando se hace bien, es decir, cuando se consensua de verdad, es la herramienta más útil, así que te animo a que redactes uno.

Por supuesto, las normas del contrato variarán en función de vuestras necesidades y deseos como familia (y muy importante, debéis poder revisarlo si estas necesidades cambian), pero te voy a dejar algunas orientaciones para que podáis poneros a ello.

 

A. Haz el camino antes que ellos

Aunque no te gusten las redes sociales, debes echar un vistazo a lo que hay en ellas. Si no conoces cómo funcionan, qué tipo de anuncios vas a recibir después de ver vídeos sobre un determinado tema, por ejemplo, nunca podrás calibrar cuál es el peligro real que acecha a tus hijos.

 

B. Habla con tus hijos sobre lo que se pueden encontrar en internet

Sí, es verdad que siempre te digo lo mismo, pero es que la comunicación es la clave esencial para que todos (adultos y jóvenes) disfrutéis de la adolescencia.

En los temas digitales, lo ideal es que la conversación llegue antes de que tus hijos tengan su primer dispositivo: privacidad, intimidad, respeto… Son valores que se diluyen fácilmente en internet y en los que debemos insistir..

Y algo que hay que tener muy presente es que casi el 70% de los adolescentes ve porno, la mayoría a través de sus dispositivos móviles, así que, sí, tendrás que tener esa conversación con ellos. Deben entender que el tipo sexo que se ve en el porno es violento y machista, y que en ocasiones pueden llegar a vídeos donde haya abuso sexual real.

 

C. Controla las horas que pasáis conectados

Sí, he empleado a propósito la segunda persona porque me parece fundamental que, en esto, los adultos seamos ejemplo. ¿Cómo va a ser tu hijo capaz de cumplir una norma que tú no puedes?

Sabemos que la luz de la pantalla del móvil inhibe la segregación de melatonina, la hormona que incita al sueño: decidir conjuntamente una hora límite para el uso de pantallas nos ayudará a no perder tiempo de sueño.

Si sospechas que tu adolescente es adicto al móvil, pregúntate lo primero si su uso está dificultando otras tareas de su vida (comer, dormir, ir al instituto). Si la respuesta es sí, te aconsejo que consultes con un especialista; por el contrario, si es que no, y abusa de él sin ser realmente un adicto, podéis negociar una reducción progresiva de las horas de conexión.

 

D. El tener la contraseña del móvil y las apps de control parental no suele funcionar

Algunas familias se sienten más seguras si realizan con sus hijos este pacto que les daría a los padres carta blanca para espiar el móvil de los hijos. Y en ocasiones funciona, sobre todo en la preadolescencia y la adolescencia temprana. Pero según vayan creciendo, tus hijos te pedirán más intimidad, y es normal.

Así que mejor que espiar, aprovecha para educarlos desde su primer contacto con el teléfono.

Recuerda que, aunque en casa lo tengas todo controlado, tus hijos tendrán las herramientas para conectarse a internet desde otros ordenadores. Y si mantienes el control parental por encima de una edad razonable, les estarás transmitiendo la idea de que no confías en ellos.

A menos que de verdad tengas razones para preocuparte, es mejor que evites estas prácticas.

 

E. Ten siempre conocimiento de lo que instalan

Recuerda que son menores. Así que no está de más que antes de instalar algo lo hablen contigo y te expliquen qué es, para qué sirve, por qué les interesa o les gusta…

Eso te permitirá, por una parte, comprobar el contenido y la publicidad de las aplicaciones que instalan y, por otro, estar al día de sus gustos e intereses y conectar así con ellos.

 

Y recuerda que la mejor manera de estar al tanto de las actividades de tu adolescente, en el mundo virtual o en el real, es dejar siempre abiertos los canales de comunicación para que sienta que puede contártelo todo, incluso sus errores (sobre todo sus errores, más bien).

 

¿Tenéis en tu casa un contrato para el uso de pantallas? ¿Te habías planteado alguna de estas reflexiones? Cuéntamelo en comentarios.

4 Comentarios. Dejar nuevo

  • Totalmente de acuerdo en todo lo que expones. Antes de entregar el móvil hay que informar y establecer unos límites sobre su uso. Si sientes que has de espiar el móvil de tu hijo es que no está preparado para tener uno y entonces directamente no debería disponer de él. Yo solo justifico algo así en caso de una sospecha real de un acoso, un TCA, autolesiones… , algo que indique un peligro para su salud y en el que tuviese que buscar ayuda y ella se cerrara en banda y no quisiera contarlo. No hay que tener miedo a hablar con los hijos de porno y explicarles que eso es ficción no educación sexual. Gracias Diana por tus aportaciones.

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  • Nosotros sí tenemos un contrato con él casi desde el primer momento en el cual le compramos el móvil, pero no siempre lo cumplimos.
    Yo personalmente que soy su madre pienso que está enganchado pero su padre no lo cree y dice que es normal porque a todos los niños o chavales de su edad les pasa.
    Muchísimas gracias por tus consejos

    Responder
    • El enganche no está directamente relacionado con las horas que pasa delante de la pantalla, sino con el hecho de tener síndrome de abstinencia cuando no tiene una pantalla delante. ¿Has notado algo de esto?

      Responder

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