Es un fenómeno bastante extendido: cuando los hijos llegan a la adolescencia, terminamos mirando con ternura aquello que antes aborrecíamos, como las mañanas en que lloraban a cada paso (porque la leche no estaba a la temperatura perfecta, la goma de los calcetines apretaba demasiado o porque querían ponerse la pasta en el cepillo de dientes ellos solos). Y es que ahora la batalla campal no empieza porque, sencillamente, no se levantan de la cama.
No sirve nada: ni las buenas formas (“venga, cariño, que llegas tarde”) ni las amenazas (“como sigas así, te quedas sin móvil un mes”) ni el chantaje (“si no llegas tarde te regalo esa consola”). Con suerte, cuando estamos a punto de tirar la toalla se levanta, se viste, desayuna en cinco minutos y sale de casa sin peinar. También hay quien falta siempre a primera hora. Los casos más extremos se quedan en la cama hasta el mediodía.
Y en nuestras mentes salta la alarma: ¿Estamos criando adultos vagos y desagradecidos? ¿Llegarán a algo esas chicas que nunca tienen prisa por ponerse en pie? ¿Les estamos permitiendo tirar su vida por la borda?
Pero hay que matizar. Porque, si bien tener pereza para levantarse es normal en la etapa adolescente, no es lo mismo salir sin desayunar por alargar el momento de levantarse que quedarse todo el día entre las sábanas. Y, si no queremos combatir solamente el síntoma, si verdaderamente queremos educar, tendremos que ir a la raíz del problema: porque lo que importa no es que tu adolescente se quede en la cama cuando suena el despertador, sino por qué lo hace.
Y si conseguimos cambiar el malestar que hay en el fondo del problema, probablemente el problema termine desapareciendo.

Por qué a los adolescentes les cuesta levantarse por la mañana
No vamos a justificar lo injustificable, pero los adolescentes tienen una buena razón para no ponerse en pie por la mañana: tienen sueño. Así de sencillo.
Pero no solo eso; hay, también, algunas razones sociales que contribuyen a este mal. Porque a los adolescentes les cuesta encontrar su sitio, saber a dónde pertenecen, cómo contribuir. ¿Cómo va nadie a levantarse de la cama si se siente a la deriva?
Así las cosas, los motivos por los que un adolescente no quiere levantarse suelen ser:
La falta de sueño y cambio en el ritmo adolescente
Los adolescentes necesitan dormir entre 8 y 10 horas.
Sin embargo, la mayoría duermen menos; y esta vez, el problema no son (solo) los móviles, sino una combinación de factores:
- El comienzo temprano de las clases.
- La costumbre de acostarse tarde: cenamos tarde y tanto niños como adolescentes se van a la cama tarde (sí, también los niños duermen menos de lo recomendable).
- El retraso en la producción de melatonina, una cuestión biológica, típicamente adolescente. La melatonina es la hormona que induce el sueño, y en los adolescentes comienza a liberarse hasta una hora más tarde que en los adultos. Combinado con el comienzo temprano de las clases, el resultado es falta de sueño.
- Las pantallas. Su luz azul inhibe la producción de melatonina, y dormir con pantallas en la habitación resta inevitablemente horas y calidad de sueño. Es un fenómeno conocido como vamping.
La falta de compromiso
Sí, muchos adolescentes no se levantan por la mañana por lo que llamamos despectivamente pasotismo, y es que no están comprometidos con los estudios, con sus obligaciones familiares…
Sucede que el cerebro adolescente privilegia la recompensa inmediata, y le cuesta mucho enfocarse en las que llegan a largo plazo. Esto puede provocar que no le vean sentido a aquello que les pedimos y que, además, está tan desconectado de su universo.
Si sientes que a tu adolescente le falta motivación, y no sabes cómo animarle, inscríbelo en nuestro programa de motivación y crecimiento personal “La Brújula”. Nosotros nos encargaremos de que tenga un motivo por el que levantarse con ganas cada mañana.
Desmotivación, apatía o falta de rutina
La apatía es un estado de desmotivación generalizado. Es importante subrayar esta palabra, generalizado, pues marca la diferencia entre apatía y falta de compromiso.
Un adolescente puede no estar comprometido con los estudios y sí con el grupo de música con el que toca, o con sus amistades. Por el contrario, un adolescente apático no se interesará por nada ni se implicará con nada.
El estado de apatía suele retroalimentarse, pues cuando no se hace nada, es difícil encontrar nuevas pasiones, y la apatía es cada vez mayor. En ocasiones, de hecho, puede ser el inicio de un estado depresivo.
Cómo ayudar a tu adolescente a levantarse por las mañanas
Está claro: no se puede dar una receta general, válida para todos los casos y familias pues, dependiendo de las razones por las que un adolescente no sale de la cama, habrá que responder de forma diferente.
Por eso, te recomendamos que trates de averiguar qué le sucede a tu adolescente y, si te ves incapaz de motivarle, o si sospechas que puede estar en una fase apática, busques ayuda profesional.
Para empezar, puedes probar con estos consejos generales:
Crear una rutina de sueño estable
Los adolescentes necesitan regularidad, aunque muchas veces sean los primeros en resistirse a ella.
Mantener horarios relativamente estables para acostarse y levantarse ayuda al organismo a anticipar cuándo debe dormir y cuándo debe activarse. Eso no significa que el sábado tenga que levantarse exactamente a la misma hora que un martes de instituto, pero sí evitar cambios extremos cada fin de semana.
También necesitamos revisar una cuestión bastante básica: si nuestro hijo necesita levantarse a las siete, ¿a qué hora debería estar durmiendo para obtener el descanso que necesita?
Las recomendaciones actuales de la American Academy of Sleep Medicine sitúan las necesidades habituales de sueño entre los 8 y 10 horas diarias para adolescentes de 13 a 18 años. Si duerme seis horas de manera habitual, probablemente el problema no se solucionará con más disciplina por la mañana.
Reducir las pantallas antes de dormir
Cuando el cuerpo se acostumbra a un horario, se tiende a sentir sueño siempre a la misma hora, y el descanso es más reparador.
Nuestro consejo es que, al menos media hora antes de ir a la cama, apaguéis todas las pantallas en casa, las guardéis fuera de las habitaciones, bajéis las luces y creéis un ambiente que induzca el sueño.
Preparar la mañana con antelación
Una mañana caótica hace todavía más difícil levantarse.
Preparar la mochila, decidir la ropa, dejar listo el material necesario o incluso pensar qué va a desayunar reduce decisiones y prisas cuando todavía está medio dormido.
También podemos ir transfiriéndole la responsabilidad de despertarse. Si tiene edad suficiente para salir solo, utilizar transporte público o gestionar determinadas responsabilidades, también puede empezar a utilizar su propio despertador.
Esto no significa que jamás podamos despertarlo. Significa que nuestro objetivo debería ser que poco a poco deje de necesitarnos para hacerlo.
Fomentar ejercicio y hábitos saludables
Como decíamos, en muchas ocasiones los adolescentes no se levantan por la mañana porque, literalmente, no encuentran motivos para hacerlo.
Y en ese caso, nuestra actuación es más complicada: debemos ayudarles a encontrar razones para levantarse.
Puedes empezar por aquí:
- Reflexionad juntos sobre sus intereses, habilidades y cualidades
Fíjate y ayuda a tu adolescente a ser consciente de cuáles son las actividades que más realiza a lo largo del día, en cuáles de ellas siente que el tiempo no pasa y cuáles le dejan, al terminarlas, una sensación de bienestar profundo.
Preguntadle también a otras personas cercanas: amistades, entrenadoras, profesores… Cualquiera que pase tiempo con tu adolescente y le conozca bien, en diferentes contextos.
Pensad en opciones laborales relacionadas con ello.

Quizá tu adolescente no ha pensado en su futuro, solamente sepa que quiere “ganar mucho dinero”, o sus opciones se reduzcan a los empleos de las personas cercanas.
Si, por ejemplo, le gusta mucho leer, quizá no haya pensado que hay muchos trabajos relacionados con el mundo de la edición y, si su pasión es el cine, a lo mejor no se le ha ocurrido que en ese mundo hay mucho más que actores, directores y guionistas.
- Acompáñale para que trace un plan de futuro
Trabajar por un sueño que pasa por aprobar la Secundaria y terminar la Universidad es demasiado abstracto para un adolescente. ¿Qué tal si acortáis los plazos?
A lo mejor puede, con tu ayuda, dirigirse a un profesional del sector que le interese, tener una charla con él, ver el trabajo desde dentro, incluso hacer un breve periodo de prácticas.
Quizá en este primer contacto encuentre una persona que desee acompañarle en los siguientes pasos. Y, desde luego, si en esta búsqueda da con un trabajo que le motive de verdad, todo lo que hace empezará a cobrar sentido y su actitud cambiará radicalmente.
- Acepta que quizá debas dar un paso atrás
Tu adolescente está creciendo, y eso significa que va a buscar ejemplos y referentes no familiares. Te necesita, sí, pero en otro plano.
Por eso, y dependiendo de cómo esté funcionando vuestra comunicación, quizá lo mejor sea delegar en alguna persona cercana (o en algún profesional) para que acompañe a tu adolescente en esta búsqueda.
Y es que dar un paso atrás de forma consciente, haciéndole saber a tu adolescente que estás ahí para cuando te necesite, no es dejación de funciones sino un acto de amor y de confianza.
Qué hacer si no quiere levantarse para ir al instituto
Aquí necesitamos distinguir dos situaciones.
Una cosa es el adolescente que protesta, apaga tres veces el despertador y finalmente se levanta. Otra muy diferente es el que empieza a negarse repetidamente a acudir al instituto.
Si cada mañana aparecen dolores de cabeza o de estómago, ansiedad intensa, llanto, bloqueo, enfado extremo o una negativa persistente a acudir a clase, no deberíamos reducirlo inmediatamente a falta de disciplina.
Hay que investigar qué está ocurriendo. Puede existir un problema académico, bullying, dificultades sociales, ansiedad, miedo a los exámenes, problemas con algún profesor o un proceso de rechazo escolar. En cambio, si sabemos que está bien en el instituto pero simplemente se ha acostumbrado a que nosotros asumamos toda la responsabilidad, quizá necesitemos intervenir menos.
No tiene demasiado sentido que un padre pase cuarenta minutos despertando a un adolescente mientras este puede apagar el despertador tranquilamente porque sabe que mamá volverá dentro de cinco minutos.
La autonomía también se aprende experimentando las consecuencias naturales de nuestras decisiones.
Cuándo la dificultad para levantarse puede indicar un problema mayor
Dormir mucho o tener dificultades para levantarse no significa automáticamente que exista un problema psicológico o médico. Durante determinadas etapas de la adolescencia pueden aparecer periodos de mayor cansancio.
Pero conviene consultar con un profesional cuando observamos un cambio significativo y persistente.
Por ejemplo, si además de costarle muchísimo levantarse ha perdido interés por actividades que antes disfrutaba, se muestra constantemente agotado, está muy irritable, se aísla, ha cambiado notablemente su apetito, presenta ansiedad intensa o su rendimiento escolar se ha deteriorado de manera importante.
También deberíamos consultar cuando duerme aparentemente suficientes horas pero continúa teniendo una somnolencia excesiva durante el día, se queda dormido en situaciones poco habituales, ronca intensamente, presenta pausas respiratorias durante el sueño o el problema persiste a pesar de haber mejorado los hábitos.
En esos casos puede ser necesario valorar factores emocionales, problemas del sueño u otras causas médicas.
La clave está en observar el conjunto: no preguntarnos únicamente por qué no se levanta, sino cómo está nuestro adolescente cuando está despierto.
Conclusión: mejorar el descanso antes que entrar en conflicto
Conseguir que un adolescente se levante por las mañanas no debería convertirse en una batalla diaria. Antes de interpretar su dificultad como pereza, necesitamos revisar cuánto duerme, a qué hora se acuesta, qué ocurre con las pantallas, cómo son sus rutinas y, sobre todo, cómo se encuentra emocionalmente.
La adolescencia trae consigo cambios reales en el reloj biológico que hacen que acostarse y despertarse temprano resulte más difícil. Pero comprender esa realidad no significa renunciar a educar.
Podemos ayudarles a establecer horarios, cuidar el descanso, reducir hábitos que interfieren con el sueño y, progresivamente, asumir la responsabilidad de despertarse solos. Porque quizá la pregunta no sea únicamente “¿cómo consigo que mi hijo se levante?”, sino “¿qué necesita cambiar para que pueda levantarse descansado y aprender a hacerlo sin que yo tenga que perseguirlo cada mañana?”.
Dinos, ¿tu adolescente se levanta cuando suena el despertador? ¿O es de remolonear indefinidamente en la cama?









23 comentarios. Dejar nuevo
Remolonea infinitamente en la cama, y baja con el tiempo justo para irse..
Tengo 2, d 13 y 16. Ellos se levantan con su despertador y se hacen el desayuno. Uno solo tiene 1 alarma….el otro 3 ó 4, pero se levantan ellos solos.
Es así a mi hija le cuesta mucho levantarse temprano, pero hace un par de semanas ha ido a su actividad física que le ha gustado mucho y ha cambiado un poco se levanta más temprano, hay pequeños cambios y creo que vamos paso a paso y en todo ese proceso trato de motivarla. Gracias por la información me es de muchísimas ayuda ❤️
Algunas veces cuesta que se pare de la cama y en otras se para de un humor horrible
Se demora para levantarse pero finalmente si salimos a tiempo siempre hay que apurarla eso si porque todo lo deja para el final
Hola buenas tengo un hijo de 12 y me cuesta horrores que se levante ni despertador ni bonitas ni feas palabras para arrancarlo de la cama
Mi hijo mayor no se despierta solo le llamo yo varias veces y vamos siempre con prisa para salir de casa y llegar a hora del cole… La que sufre estres soy yo porque el está muy tranquilo, le da igual todo, apatia por todo. Me preocupa bastante.
Tengo 2 adolescentes 14 y 16 el mayor es un reto cada dia se levanta tarde si bien me va o de plano no va a la escuela
No he encontrado nada para lograr que mi hijo de 15 se levanté de manera «normal» para ir al colegio. Muchos días no va y muchos días, llega muy atrasado… Además, no suelta las pantallas y no me hace caso ♀️.
Se levanta a horario, sale a horario. Pero no logro que deje el movil antes de dormir, y sacarselo es como amputarle una mano. En las clases me cuenta que tiene sueño.
Hola. Mi hijo tiene 15 años, en días de clases se levanta temprano , organiza sus cosas de noche y salimos a tiempo. El problema es que se acuesta tarde, y duerme 6 horas. Pero el fin de semana, sin la rutina escolar puede dormir 14 horas seguidas.
No he encontrado nada para lograr que mi hijo de 15 se levanté de manera «normal» para ir al colegio. Muchos días no va y muchos días, llega muy atrasado… Además, no suelta las pantallas y no me hace caso.
Soy docente y es un tema la falta de sueño de mis estudiantes y aún son pequeños,me doy cuenta de la falta de atención,pero no sabía lo que pasaba más allá en su cuerpo como lo es la falta de esta hormona,gracias por la información la usaré para trabajar con mis estudiantes.
Mi hijo se levanta sin problema cuando la actividad a realizar es de su agrado como un partido de fútbol, cuando se trata de ir a clase hablamos de otra historia.
Se queda en la cama a tal punto de no ir a la escuela, y casi quedar libre
Si es verdad apagar el celu temprano ayuda y abrir las cortinas y encender la luz antes de q toque el despertador.
Hola, mis hijas 15, 17, 20, se acuestan y se duermen con los celulares en la cara casi.
Pero a las 6:30 todas están arriba bañándose para comenzar su día…..♀️….no duermen siesta. No se como hacen.
Tengo dos hijos de 12 y 14 años. Se levantan bien para ir al instituto pero el problema es acostarse pronto. A partir de las 21:30 comienzan a activarse y la de 14 dice que se concentra mejor para estudiar y a mí me pasaba igual , pero por la mañana no creo que mantenga la atención en el instituto y eso me preocupa . Pondré en practica algunas pautas del artículo. Gracias Diana
Remolonean de forma indefinida… les llamo un montón de veces. Y el tema es que vamos juntos en coche y yo tengo que cumplir mi horario y algún día llego tarde por su culpa.
Cada Vez peor…està en la universidad…19 años y no HAy manera de que se levante,cada Vez mas desordenado…le gusta el deporte pero lo de la pantalla es una Cruz…
a mi Hijo le cuesta levantarse no logro que salga de la cama solo lo hace cuando un amigo de el toca timbre para ir juntos al instituto. se acuesta temprano es todo un ritual acostarse(no duerme con pantallas) pero no hay manera de que se levante si el amigo no toca timbre no logro levantarlo para ir al instituto.
Mi hijo de 14 años me cuesta mucho despertarlo falta casi todos los días al colegio por ese motivo no hay nada que lo despierte lo empiezo a llamar una hora antes de salir de casa constantemente
Tengo un hijo de 15 años i cada dia por la mañana es un drama para despertar-lo,se va a dormir a las 22,cosa que me parece bien,pero a la hora de despertar-lo no hay manera.