Por qué mi adolescente viste raro

NO ME GUSTA CÓMO VISTE MI HIJO ADOLESCENTE

Si hay una época de la vida en que es más real aquello de que “lo único constante es el cambio”, es la adolescencia. Lo físico, lo cerebral, lo social: nada permanece igual a como era en la infancia y, claro, eso también tiene repercusión en otros ámbitos. Por ejemplo, en la ropa. Muchas madres y padres miran a sus adolescentes, que ayer llevaban ropita infantil elegida con mucho gusto y mimo, y se preguntan por qué se visten así de raro. 

Pero la realidad es que ese comportamiento también tiene sentido.

Porque la principal tarea de la adolescencia es la construcción de su propia identidad.

Y para ello es necesario transitar varios procesos: la individuación, es decir, la separación de los padres y el núcleo familiar; la socialización en el grupo de iguales; la diferenciación personal.

No son procesos que se den uno detrás de otro, sino que tienen lugar a la vez: al final, la personalidad de un adolescente está muy relacionada con cómo son sus amistades y cómo se relaciona con ellas, pero también con cómo es su núcleo de referencia, su familia.

Por qué los adolescentes se visten con estilos diferentes

Hay algo que los adolescentes saben muy bien, y que es verdad para todas las capas sociales en todas las sociedades, y es que la ropa no sirve solo para taparse el cuerpo, sino que es una manera de expresarse: no es lo mismo llevar unos pantalones de una marca que de otra, eso dice mucho del estatus social de la persona, de a qué grupo pertenece y de sus valores (de los valores del grupo, que se supone que son los mismos a los que la persona quiere aspirar).

Puedes leer algo más sobre cómo los adolescentes construyen su identidad a través de la modaAdolescentes y moda

Una adolescente que se cambia de ropa al llegar al instituto porque en casa no le dejan ir con la que quiere, un adolescente que insiste en que se le compren unas zapatillas de determinada marca son personas que están buscando su lugar en un grupo.

Porque en la adolescencia, con respecto a la ropa, lo más importante no es la opinión de los padres, ni siquiera lo que cada adolescente piense de forma individual, sino el hacer lo mismo que la mayoría…

…sentirse parte del grupo.

Por eso no es raro que un adolescente se compre una prenda pero se la deje de poner porque ha descubierto que en su grupo de amistades no gusta, ni que una misma adolescente cambie de estilo de vestir varias veces en poco tiempo: porque cambian las modas, porque quiere experimentar algo diferente, porque cambia de grupo de amistades, porque cambian las ideas del grupo con el que se mueve…

Este fenómeno se pone mucho más de relieve con las tribus urbanas (que hoy en día están algo más difuminadas que en los años 80 o 90, pero siguen existiendo), porque en ellas la estética está mucho más marcada. Y es que las tribus urbanas buscan dejar muy claro que no quieren seguir las normas dominantes y que sienten orgullo de tener unas ideas y unos valores distintos de los de la mayoría

Sin embargo, sigue tratándose del mismo fenómeno: la construcción de una identidad personal, cercana a la del grupo de iguales y alejada de la de los mayores.

Pero ¿tan importante es la ropa en la adolescencia?

Sí, tanto. Mucho más de lo que solemos imaginar. 

Eso que dice el refranero de que el hábito hace al monje es absolutamente cierto: está demostrado que la ropa influye en muy diversos procesos psicológicos; entre ellos, la sensación de autoeficacia, la autopercepción y la autoestima. 

Hay muchos experimentos en este sentido; por ejemplo, este de cognición envuelta que demostró que, ante un mismo test de matemáticas, obtienen mejores resultados las personas que visten una bata de laboratorio que las que no, y que, aun vistiendo la misma bata, si a un grupo se le dice que es una bata de pintor y a otro que es de laboratorio, los resultados son mejores en el segundo.

Es decir: la ropa que se ponga tu adolescente va a influir, y mucho, en cómo se vea a sí mismo, en cómo se relacione con otras personas y hasta en las notas que saque en el instituto. Si no viste como cree que debe vestir (es decir, si no viste según el estándar de su grupo), va a sentir rechazo y esto hará que su estado de ánimo general sea peor y que su autoestima decaiga.

(Si te interesa el tema, puedes leer este artículo para mejorar la autoestima)

Entonces, ¿debo dejar que mi adolescente vista así aunque no me guste?

Si te inquieta que tu adolescente no se vista adecuadamente para cada ocasión, entonces te diré que, como madre, tienes todo el derecho del mundo a intervenir.

Moda góticaPero antes de ello, necesitas hacer entender a tu adolescente que puede experimentar con su personalidad a través de la ropa:

Si necesita ropa nueva, déjale que elija lo que desea comprar; permítele, incluso, que trabaje y gane algo de dinero si lo que quiere está por encima de tu presupuesto; no comentes nada acerca de su apariencia o la de sus amistades, aunque te parezca ridículo, porque se trata, precisamente, de afirmar su libertad.

Cuanto más claro tenga que puede vestir como quiera, más sencillo te resultará el siguiente paso: marcar tus líneas rojas.

Porque experimentar con la ropa está muy bien, pero hay momentos en los que es necesario vestirse de una determinada manera, porque el código social así lo marca y también por respeto a otras personas.

Puedes, por ejemplo, exigirle a tu adolescente que no se ponga tal o cual pantalón cuando vayáis a casa de los abuelos, o que se vista de un determinado modo para ciertas ocasiones especiales, o que no lleve un pantalón o una camiseta en concreto al instituto.

Te aconsejo, además, que la ropa que le vas a exigir ponerse en esas ocasiones también la elijáis conjuntamente, y que cedas un poco: no busques el look, el conjunto perfecto, sino el consenso. Es difícil, a veces, pero cuanto más consensuada esté la ropa, más sencillo será para tu adolescente seguir las reglas. 

¿Debo preocuparme en algún si no me gusta cómo viste mi hijo adolescente?

Hay algunos casos en los que debes preocuparte, claro que sí, con respecto a cómo viste tu adolescente

Algunos padres y madres creen que sus adolescentes, a fuerza de buscar la aprobación del grupo, van a dejar de desarrollar su propio gusto y criterio.

Es una preocupación muy legítima, porque parece que es difícil ver la diferencia entre el sentirse bien en un grupo y sentirse anulado por el mismo, pero la mayoría de las veces no hay que inquietarse. Lo que sucede es que el gusto propio, personal, se desarrollará más adelante, cuando tu adolescente haya encontrado su lugar entre sus iguales y se dé cuenta de que, para sus amistades, lo importante es su personalidad, no lo que vista. Es un proceso largo, así que dale tiempo.

Vigila, como siempre te digo, que no haya otros indicios de preocupación (que su desarrollo no esté estancado); pero si ves que tiene amistades, que come con normalidad, que duerme suficiente, que crece y que sus resultados académicos no cambian drásticamente, no te preocupes.

Piensa, además, que la autoestima se construye socialmente… 

y que cuanto más arropado se sienta tu adolescente en su grupo de amistades, cuanto más apoyo reciba en casa y en la escuela, más fácil será que tenga una sana autoestima y un autoconcepto ajustado (Si deseas tener herramientas para ayudar a tu adolescente, vente al taller CONFÍA que daré el próximo 16 de marzo)

Por otro lado, si crees que tu adolescente se preocupa excesivamente no ya por la moda, sino por cómo le queda una u otra prenda, por no seguir los estándares de delgadez de las redes sociales, y que comienza a hacer comentarios negativos acerca de su propio cuerpo, debes ponerte alerta: busca momentos para mantener una conversación sobre el tema y no descartes solicitar ayuda profesional.

Pero ante todo, con el tema de la ropa, y por raro que te parezca cómo se viste tu adolescente, muéstrale siempre tu amor incondicional y no le juzgues; dale libertad con algunas normas muy claras. Recuerda que la manera en que tu adolescente se va a hablar y se va a querer mañana, cuando sea una persona adulta, depende en gran parte de cómo le hablas tú hoy.

Cuéntame, ¿tu adolescente se viste raro? ¿Cómo lo lleváis en casa? Te leo.

Hablamos de autoestima con Patri psicóloga

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