Es malo tener pareja con 12 o 13 años

¿Es malo tener pareja con 12 o 13 años?

Estás cenando tranquilamente con tu adolescente, que está en primero o segundo de secundaria, y de pronto, te dice que tiene pareja. Y no es solo que sientas el vértigo, tan típico de la maternidad, de que el tiempo ha pasado demasiado rápido: es que te preguntas si tu adolescente no será demasiado joven para tener una relación amorosa. ¿Cómo podemos manejar las relaciones de pareja de nuestros chicos y chicas de entre 12 y 15 años? ¿Están los jóvenes preparados para tener pareja tan pronto?

Antes de contarte mi opinión y darte algunos consejos para que sobrelleves con éxito la nueva etapa, te traigo algunos datos: la Asociación Americana de Pediatría establece que, estadísticamente, las chicas tienen su primera pareja a los 12Amor juvenil años y los chicos a los 13. Y el informe Juventud en España 2020, elaborado por el INJUVE, recoge como edad media para la primera relación sexual con penetración los 16,2 años. Esto significa que, estadísticamente, hay un periodo bastante largo (de unos tres o cuatro años) en el que las relaciones amorosas no parecen implicar relaciones sexuales.

Hablo del sexo porque suele ser la primera preocupación cuando nos dicen aquello de “tengo pareja”, pero lo que vengo a decirte es que, si te parece que tu adolescente es muy joven para tener novio o novia, probablemente lo que esté sucediendo es que su idea de pareja y la tuya sean muy diferentes. Cuando son muy jóvenes, la idea de “pareja” suele reducirse a un trato especial dentro del grupo de amistades, acompañarse a casa, hacerse regalos de escaso valor económico y compartir mucho tiempo en redes sociales.

Tómate las relaciones de tu adolescente en serio, aunque sea muy joven

Bien, ahora que sabes que ese “mamá, tengo pareja” no significa que vayas a enfrentar a un embarazo no deseado o a una ETS pasado mañana, déjame darte un primer consejo: tómate las relaciones de pareja de tu adolescente en serio. Siempre.

Si me lees hace un tiempo, ya sabes que tu adolescente está atravesando una fase importantísima en su desarrollo neuronal y social: está construyendo su propia personalidad, intentando saber quién es en la sociedad en la que le ha tocado vivir. Su cerebro está configurado para ello, para alejarse del nido familiar y establecerse socialmente entre sus iguales. Experimentar con las relaciones de pareja es parte de ese camino.

Así que, aunque tú tengas muy claro que lo más probable es que esta relación sea solo la primera de muchas, no deberías decírselo ni minusvalorar la relación o a la persona que ha escogido. Acepta, escucha, pregúntale qué le gusta de ese chico o chica, esfuérzate por conocerlo. Solo si tu adolescente siente que le escuchas cuando le va bien, se sentirá libre y con confianza para contarte sus preocupaciones cuando le vaya mal.

Anticípate: reflexiona sobre las normas que establecerás cuando tu adolescente tenga pareja “seria”

Que tu adolescente tenga pareja cuando es muy joven es, una vez que lo pones en perspectiva, una ventaja.

Piensa en ello como cuando te pones el despertador diez minutos antes de la hora: tu cuerpo se prepara para activarse, pero todavía puedes alargar el descanso.

Las relaciones de pareja serias aún están lejos, pero este aviso te ayuda a prepárate para lo que va a venir. Y de la misma manera que antes de su nacimiento preparaste su ropa,  compraste pañales, y leíste sobre cuidados en la primera infancia, ahora puedes pararte a reflexionar sobre los límites que vas a poner a tu adolescente cuando quiera quedar a solas con su pareja.

Piensa qué tipo de salidas vas a permitir y cuáles no, qué condiciones te gustaría poner para cuando vaya a tu casa sin el resto del grupo de amistades, si te esforzarás por conocer a su familia… No se trata de tomar decisiones desde ahora, sino de prepararte para el día en que surja la conversación.

No lo dejes pasar: habla con tu adolescente sobre las relaciones de pareja

Aunque tu adolescente sea aún muy joven, aprovecha que se siente en confianza para decirte que tiene pareja para sentarte y hablar sobre qué es una relación de pareja saludable o tóxica, qué debería esperar y qué no de la otra persona…

Solo tú sabes cuáles son los valores que quieres transmitirle, pero te dejo algunos puntos que podrías tocar:

  • Celos y abuso sexual: 

Amor adolescenteEn todos los estudios se concluye que para los y las adolescentes, los celos son normales y muestran amor. Sin embargo, sabemos también que la aceptación de los celos como expresión de amor conduce muy rápidamente al llamado sexismo ambivalente, un conjunto de actitudes que pueden llevar a normalizar situaciones de abuso, como mirar el móvil de la pareja o controlar lo que hace, cómo viste o con quién queda.

Deberías educar a tu adolescente en que una cosa es ese sentimiento de miedo a perder a alguien y otra muy diferente, querer controlar su vida. Hazlo tendiéndole la mano para que, si sospecha que ha entrado en una espiral de control, confíe en ti.

(Hace algún tiempo publicamos un artículo sobre educación no sexista en la adolescencia; puedes leerlo aquí)

  • Relaciones sexuales

Sobre este tema leí, no recuerdo dónde, que es mejor llegar un año antes que un solo día después. ¿Por qué? Porque el acceso al porno, en la adolescencia de hoy, es muy temprano y está muy extendido. Y el porno es lo contrario a una escuela sobre el sexo: es machista y los cuerpos que se ven están totalmente fuera de lo habitual.

Si tu adolescente ve porno pero sabe, porque se lo has dicho, que es ficción, que la realidad es muy diferente, que las relaciones sexuales sanas se basan en el deseo, el consentimiento y el respeto, y que muchos de esos comportamientos del porno son machistas e incluso podrían ser delito, probablemente será capaz de no intentar imitar ese modelo en sus relaciones.

  • Etiqueta de redes sociales

El cómo ser una persona amable y de confianza en redes sociales es una conversación que hay que tener con los niños y niñas desde la primera vez que les dejamos mandar un mensaje de audio a sus abuelas. Pero, sabiendo que gran parte de las relaciones amorosas de la juventud suceden hoy en redes, nunca está de más recordarle que no son el lugar donde difundir sus decepciones o enfados con su pareja, y que nunca es seguro enviar fotografías insinuantes o abiertamente sexuales porque no sabe dónde pueden acabar (si te interesa este tema, puedes leer este artículo sobre sexting en el blog)

Sé un modelo de relación de pareja para tu adolescente

Algo muy importante y que a veces se nos pasa por alto: la mejor manera de enseñar es ser modelo.

Poco importa el tipo de familia o relación que tengas: familia tradicional o recompuesta, relaciones homosexuales o heterosexuales, pareja estable o esporádica… Debes esforzarte por que tu vida de pareja refleje esos valores que te gustaría ver en la de tu adolescente: amor, libertad, respeto, admiración mutua… 

Amor familiaMuéstrale también que ni hay un solo tipo de relación de pareja ni esta es la única manera de estar en el mundo; si tú llevas con tu pareja muchos años, háblale de cómo admiras a tal o cual persona que se separó y construyó una vida diferente; busca referentes homosexuales en tu entorno o en personas famosas… 

En muchas ocasiones hay en la adolescencia una idealización del modelo familiar porque reciben esa idea a través de los medios de comunicación, las series… Esto crea sobre los adolescentes una presión (“si no tengo pareja, no soy nadie”) que puede llevarlos a elegir pareja equivocadamente, solo porque es lo que creen que se espera de ellos. 

Es muy difícil luchar contra un modelo social, pero si le demuestras a tu adolescente cada día que tiene valor por ser quien es, si le ayudas a construir una autoestima fuerte, probablemente sea más capaz de ser quien es, con o sin pareja.

Prepárate para acompañar sus decepciones

El amor, y especialmente a edades tempranas, comienza y termina. Es normal.

Pero probablemente tu adolescente había pensado que esa persona tan especial le iba a acompañar para el resto de sus días, y ante una ruptura, se sienta con el corazón destrozado.

El momento llegará, y la mejor preparación para ello será ser capaz de escuchar sin hablar y de acoger y acompañar sin aconsejar ni criticar. Puedes leer este artículo sobre cómo manejar la decepción en tu adolescente.

Y un último comentario: también hay adolescentes que no se interesan por tener pareja, y también es perfectamente natural. Como acompañante de adolescentes he visto ambos casos, y es muy bonito observar cómo se va matizando la personalidad de cada cual. 

Cuéntame, ¿a tu adolescente le han interesado las relaciones románticas desde muy pronto o no les prestaba particular atención? ¿Cómo reaccionaste la primera vez que te dijo que tenía pareja? ¿Se te ocurre algún consejo más para otras madres de adolescentes? Ya sabes que me encanta leerte. 

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