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Cómo me comunico con mis adolescentes

Cómo me comunico con mis adolescentes

Hoy quiero hablaros sobre la Comunicación No Violenta (CNV), modelo desarrollado por Marshall Rosenberg, y cómo yo la aplico con mis adolescentes en casa y en las aulas.

 

Para empezar, debemos saber qué es exactamente esto de la CNV y qué pretende conseguir. La CNV básicamente busca que las personas se comuniquen entre sí con eficacia y empatía. Reflexionemos por un instante en cuál es la razón por la que el ser humano se comunica con otras personas, en este caso, madres e hijos… Las personas que utilizan la CNV llegan a la conclusión de que lo hacemos para satisfacer una serie de necesidades, deseos u objetivos (perfectamente legítimos) CNV

 

Pero, ¿qué sucede cuando nos comunicamos entre sermones, amenazas, órdenes, comparaciones, interpretaciones, etiquetas, exigencias, advertencias, críticas y un sinfín de métodos de comunicación poco deseables para el receptor (en este caso, nuestro adolescente)?

 

La intención de la CNV es, precisamente, llegar a satisfacer nuestras necesidades sin frustrar las necesidades de la otra persona. 

¿Cómo lo hago?

Utilizando los cuatro pasos que propone la CNV  es como yo me comunico con mis adolescentes:

 

  1. Observando lo que sucede en una situación dada: lo que dice o hace mi adolescente. Le observo y escucho sin emitir ningún juicio de valor.
  2. Investigando cómo me siento cuando quiero comunicar una necesidad, o cómo me siento cuando es mi adolescente el que la comunica. ¿Me siento ofendida, alegre, asustada, feliz, irritada…?
  3. Identificando cuáles de mis deseos o necesidades son genuinos y cuáles son insanos, para así poder expresarlos de forma adecuada.
  4. Por último haciendo mi petición, aquella que va a satisfacer mis deseos o metas genuinos.

 

Poniendo un ejemplo con nuestros adolescentes, podemos imaginar (seguro que te resulta sencillo) el típico caso de desorden en el hogar. Cuando damos una orden, gritamos, expresamos que estamos hartas de ver siempre el mismo desorden, criticamos su comportamiento, etc; entonces, en lugar de satisfacer nuestra necesidad primaria, que es la de tener orden en casa, estamos dando lugar a que la necesidad de ser escuchadas, valoradas, tenidas en cuenta, respetadas y demás sean las que prevalezcan.

 

No quiere decir que no debamos tener estas necesidades, como he dicho anteriormente, son totalmente legítimas. Sin embargo, cuando queremos pedir a nuestro adolescente que recoja su ropa, ¿lo hacemos porque buscamos ser respetadas y escuchadas o porque deseamos que simplemente recoja la ropa?

 

En este caso, ¿qué te parece empezar por un: me molesta ver tu ropa sucia sobre la silla del salón porque es una zona compartida entre todos y no puedo sentarme en ella? (Esta sería mi necesidad o deseo genuino, punto 3 de la CNV)

 

Y ahora hago la petición (punto 4 de la CNV) de forma correcta: ¿quieres hacer el favor de recoger tu ropa y llevarla a tu habitación o a la lavadora? (petición clara y específica)

 

Ahora que sabes cómo me comunico con mis adolescentes dime, ¿crees que puedes hacerlo tú también?

 

2 Comentarios. Dejar nuevo

  • Toda la razón, Diana. No hacen las cosas para fastidiarnos, hacer la petición desde la serenidad, con respeto y a ser posible con una sonrisa es la mejor opción para ambas partes. Lo sé, porque yo también estuve en el lado de los gritos y el enfado constante.

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