CÓMO COMBATIR LA ANSIEDAD EN LA ADOLESCENCIA

¿Qué tienen en común Selena Gómez, Lady Gaga y Simone Biles? Las tres han tomado la decisión, en un momento de exposición máxima, de suspender sus compromisos profesionales por problemas de salud mental. Podríamos pensar que se trata de un problema que afecta solo a personas famosas, pero no: entre la juventud española, casi la mitad revela haber tenido un problema de salud mental (diagnosticado o no) en los últimos 12 meses (según el Barómetro Juvenil Salud y Bienestar de 2019); y el 37,1% de estas personas afirmó que ese problema se relacionaba con ansiedad, fobias y pánicos. ¿Son estas cifras tan alarmantes como parece? ¿La juventud actual tiene más problemas mentales que la de hace unos años? ¿Podemos combatir la ansiedad en la adolescencia?

¿QUÉ ES EXACTAMENTE LA ANSIEDAD?

Técnicamente, según el diccionario de la Real Academia Nacional de Medicina de España, la ansiedad es el “sentimiento desagradable de sentirse amenazado por algo inconcreto, acompañado de sensaciones somáticas de tensión generalizada, falta de aire, sobresalto y búsqueda de una solución al peligro”.

La ansiedad es una sensación normal, evolutiva, que nos prepara para huir del peligro o para afrontarlo, pero si es desproporcionada o demasiado prolongada para el estímulo que la ha desencadenado, generada por asuntos cotidianos o de rutina, o siempre que dificulte desarrollar una vida normal, se convierte en un problema de salud mental.

¿ES LA ANSIEDAD UNA ENFERMEDAD COMÚN EN LA ADOLESCENCIA DE HOY?

Sí, lo es; la ansiedad y otros problemas de salud mental. De hecho, y aunque ya lo era con anterioridad, con la crisis sanitaria provocada por la COVID 19, se está produciendo un repunte de las derivaciones de jóvenes a las consultas de psiquiatría pediátrica, con cuadros de ansiedad, depresión, trastornos obsesivo-compulsivos…

Lo que no está tan claro (y dejando de lado la situación excepcional que estamos viviendo), es si la ansiedad ya era común en la juventud de otra época. Y es que, aunque aún queda mucho por hacer, vivimos unos tiempos excepcionales en la visibilización de la salud mental.

Como decía Patricia Ramírez, psicóloga y divulgadora, en el directo que hicimos el otro día y que tienes disponible en mi cuenta de Instagram, cuando nosotras éramos pequeñas, solía considerarse que nuestras preocupaciones eran “cosas de la edad”, e incluso frecuentemente las personas adultas las minimizaban con expresiones del tipo “tú no sabes lo que son los problemas” o “pues si eso te preocupa, ya verás cuando crezcas”. 

Así que cuando observamos las estadísticas, resulta difícil saber si la generalización de la ansiedad en la adolescencia es algo que va con los tiempos, o si la juventud de hoy sabe reconocer los síntomas de ansiedad, ponerles un nombre y entender que se trata de un problema.

¿QUÉ PUEDE CAUSAR ANSIEDAD EN LA ADOLESCENCIA?

Debemos intentar quitarnos de la cabeza esa idea con la que crecimos de que los problemas de nuestros hijos no son importantes. Son jóvenes, están descubriendo el mundo y sus preocupaciones son sinceras y muy reales. 

Tu adolescente está en pleno cambio físico, emocional y social, y necesita re-conocerse antes de poder cambiar su relación con el mundo. Ser adolescente no es fácil (como te digo siempre: recuerda tu propia adolescencia) y sí, algunas de las cosas que les preocupan las relativizarán más adelante y les parecerán pequeñas, pero lo importante es cómo se sienten hoy.

Así que las causas del trastorno por ansiedad en la adolescencia suelen ser retos y desafíos de su día a día (y de los que hablamos ya en este blog, aquí), como: 

Ansiedad

  • La preocupación por sus resultados académicos (tanto si estos son generalmente buenos como si no).
  • El equilibrio entre sus responsabilidades escolares y otras voluntariamente escogidas, como el deporte, la música…
  • Su vida social: sentirse bien con su grupo de iguales.
  • Su propio autoconcepto (sentirse personas capaces; de esto hablaremos luego).
  • Los cambios físicos propios de la pubertad.
  • El inicio del deseo y la actividad sexual.
  • La presión por su futuro (ir o no a la universidad, qué estudiar, intentar satisfacer las presiones adultas).
  • El manejo del mundo virtual y de su propia presencia en internet.

 

También son relativamente comunes determinados acontecimientos que pueden causar ansiedad adolescente:

  • Divorcio o separación de los padres.
  • Fallecimiento de un ser querido.
  • Problemas económicos o laborales en la familia.
  • Cambios de domicilio o centro escolar.

Debemos tener en cuenta que cualquier adolescente puede sufrir un trastorno de ansiedad. Sin embargo, existen algunos factores de riesgo, que hacen que algunos tengan más probabilidad de sufrirlos. Estos serían, según un estudio realizado por M.J. Mardomingo Sanz (jefa de psiquiatría y psicología infantil del hospital Gregorio Marañón de Madrid): 

  • Clase socioeconómica desfavorecida
  • Agresividad y violencia en la familia y en el medio social 
  • Antecedentes de trastorno de ansiedad 
  • Inhibición conductual y social como características temperamentales 
  • Depresión familiar 
  • Alcoholismo
  • Actitud excesivamente permisiva de los padres 
  • Expectativas desmesuradas que cargan sobre el hijo una responsabilidad excesiva y agobiante

TRABAJAR LA AUTOESTIMA PARA PREVENIR LA ANSIEDAD EN LA ADOLESCENCIA

Como padres y madres, no podemos hacer nada para evitar que nuestros adolescentes sientan miedos y momentos de estrés, y ni siquiera, como decía Patri psicóloga en el directo ¡, debemos creer que es nuestra tarea rescatarles siempre que tengan un problema. 

Lo que sí podemos hacer, y esto es un trabajo que debería comenzar en la primera infancia (pero que nunca es tarde para iniciar), es ayudarles a que sepan que pueden enfrentarse con éxito a los problemas de la vida cotidiana.Madre e hija

Se ha demostrado en repetidas ocasiones (puedes leer este artículo al respecto) que las personas que tienen mayor autoestima están menos sujetas a padecer ansiedad.

Ya hemos hablado de la autoestima en este blog, y seguiremos haciéndolo porque es clave para la educación de tu adolescente. Me gustaría recordarte que se trata del concepto que una persona tiene de sí misma. Cuando alguien tiene una autoestima sana, se siente capaz de afrontar los retos y necesidades de la vida.

Algo que caracteriza a la autoestima es que se construye de modo social; es decir, que incluye la idea de nosotros mismos que los demás proyectan. Por eso es tan importante saber cómo educar a nuestros hijos e hijas para que tengan una autoestima positiva. De este tema hablamos el otro día con Patri y también lo habíamos tratado en este directo con Sonia Cervantes.

Algunos consejos para hacerlo son:

  • Trata a tu adolescente siempre con respeto, como si estuvieras dirigiéndote a tu mejor amiga. Es joven y su educación es responsabilidad tuya, pero sigue siendo una persona.
  • Valida sus sentimientos.  Si algo le hace sentir mal, ponte en sus zapatos, empatiza y, si es necesario, ofrece recursos para superar ese momento. Pero siempre observando y manteniéndote a la escucha antes de dar “recetas” para que se sienta mejor.
  • Educa en la autonomía, de manera que pueda tomar sus propias decisiones (adecuadas a su edad y sin ponerse nunca en riesgo), aunque no te gusten. 

Así, aprenderá que no tiene que buscar siempre la aprobación ajena, y que determinadas decisiones solo tienen que ser juzgadas como buenas por sí mismo.

  • Hazle saber siempre que tu amor es incondicional, que no depende de si hace las cosas como a ti te gusta.
  • Reconoce sus éxitos, otórgales el mérito que se merecen, para que aprenda a apreciar sus propios esfuerzos. Así se construirá una imagen positiva de sí en base a hechos reales.
  • Ayúdale a transformar los errores en aprendizajes. No te quedes en la crítica, extrae conclusiones y líneas de mejora.
  • Ten cuidado con las críticas y los sermones: resérvalos para cuando sean realmente necesarios, y no empieces las conversaciones atacando, sino atestando un hecho (veo que has sacado peores notas, ¿qué ha pasado? ¿Crees que puedo ayudarte?). Esto no significa que no des tu opinión, sino que no machaques con ella y que le dejes resolver sus propios problemas salvo que sean muy difíciles de manejar.
  • No etiquetes. No compares. Acepta a tu adolescente por ser quien es.

QUÉ DEBO HACER SI MI ADOLESCENTE SUFRE DE ANSIEDAD CRÓNICA

Si te parece que la ansiedad de tu adolescente es desproporcionada, y que verdaderamente le dificulta llevar una vida normal, lo mejor es que le guíes hacia un gabinete de psicología.

No te sientas culpable y no intentes estar siempre ahí para rescatarle: de la misma manera que si a tu adolescente le duelen las muelas va a ir a su dentista, si tiene una dificultad psicológica, hay profesionales de la psicología que están ahí para ayudarle.

Es muy importante, nos recordaba Patri el otro día, que no fuerces a tu adolescente a ir al psicólogo: háblale de la posibilidad y asume el compromiso de respetar ese espacio privado para que se sienta en confianza para ir.

Talleres gratuitos

Y por último, recuerda: primero debes cuidarte tú. Se ha demostrado que hay adolescentes que, a pesar de tener estrategias de regulación emocional adecuadas, tienden a mostrar estrés, ansiedad y sintomatología depresiva si sus padres o madres poseen estrategias de regulación emocional deficientes.

Como suelo decir: antes de intentar “arreglar” a tu adolescente, mira hacia ti de manera honesta. La realidad es que eres la persona más importante de tu vida y mereces atención y cuidados. Por tu adolescente, sí, pero también por ti misma.

Si necesitas ayuda para educar a tu adolescente, recuerda que en septiembre vuelven los 4 Talleres GRATUITOS “Gestión de batallas con adolescentes”, donde te comparto gratuitamente gran parte de lo que he aprendido en estos 12 de contacto diario con adolescentes (primero en el aula y ahora también en casa). Puedes apuntarte haciendo click en este link 👈👈

 

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