cómo acompaño a mi adolescente que se cuestiona su identidad sexual

¿CÓMO ACOMPAÑO A MI ADOLESCENTE QUE SE CUESTIONA SU SEXUALIDAD?

Ya es bastante difícil acompañar adolescentes en el camino del descubrimiento de las relaciones amorosas y la sexualidad: si resulta, además, que esta entrada se hace dentro de un camino minoritario (por su orientación sexual o por su identidad de género), será mucho más complicado, pues genera más dudas, más miedo. Sin embargo, como padres y madres tenemos la obligación de ayudarles en este proceso, que es uno más en la construcción de su identidad.

Cuando un adolescente nos dice que es homosexual, o transgénero, ya ha recorrido un largo camino en el que se ha cuestionado su identidad (que no corresponde con lo que socialmente se espera), se ha hecho muchas, muchas preguntas, y probablemente tiene ya algunas ideas muy claras aunque también sienta confusión.

Es importante saberlo porque en las siguientes conversaciones no debemos perder de vista que lo fundamental, cuando nuestro adolescente se cuestiona su sexualidad, no es lo que nosotros pensemos, ni el qué dirán: es procurar su bienestar.

HOMOSEXUALIDAD, TRANSGÉNERO… ¿QUÉ ES QUÉ?

A veces tendemos a creer que todas las opciones que se salen de la heterosexualidad son lo mismo, y no: es importante entender las diferencias porque un paso en falso con un adolescente que se sincera con nosotros en este sentido puede ser muy dañino.

Básicamente, hay tres conceptos que debemos considerar de forma separada: Adolescente gay

  • el sexo fisiológico, que depende de los caracteres sexuales (se nace hombre o mujer); 
  • el género, que es un constructo social y se refiere a los roles y comportamientos esperados y establecidos para las personas por su sexo fisiológico (se espera que los hombres se comporten de una manera y las mujeres de otra); 
  • y la orientación sexual, es decir, por quién se siente atracción sexual (una mujer puede sentirse atraída por hombres, por mujeres o por ambos). 

Y aunque esto no va de etiquetas, y muchas personas no se sitúan en un extremo claro (tienes más información en este otro artículo sobre sexo de este mismo blog), podríamos decir, para simplificar, que, por ejemplo, un chico que se identifica con el género masculino y se siente atraído por los chicos sería homosexual, mientras que un chico que se identifica con el género femenino sería transgénero, independientemente de si sus intereses sexuales se encaminan hacia los hombres o hacia las mujeres.

¿CÓMO SE CONSTRUYE LA IDENTIDAD DE GÉNERO?

Como decíamos, el género, y la identidad de género, es un constructo social, y se establece desde el nacimiento. La ropa con que se viste a un bebé niño es diferente de la que se le pone a una niña, pero no solo eso: la manera de dirigirse a ese bebé, los juguetes que se le ofrecen, lo que se espera en términos de desarrollo, aunque muchas veces sean mitos (los niños caminan antes pero las niñas hablan antes…), todo esto va enseñándole al bebé cuál es el lugar donde se espera que se posicione en el mundo, su rol y su estereotipo de género, aunque también sexual, pues en nuestra sociedad lo esperado es que la atracción sea heterosexual.

Se considera, globalmente, que hacia los 3 años un infante sabe cuál es su género y distingue el de otras personas por sus características externas (el corte de pelo, la ropa, etc.).

Hacia los 6 o 7, este rol quedará de alguna manera “fijado”, cuando el infante tome consciencia de que su condición sexual y genérica es inmutable; a partir de este momento, lo habitual es que se esfuerce por dar una imagen de sí que se corresponda con su tipificación genérica.

Ni que decir tiene que el rol de género nos lleva, muchas veces, a repetir estereotipos que no tienen fundamento científico y que resultan muy negativos, especialmente para las mujeres – tratar diferente a los niños y a las niñas supone casi siempre valorar menos los éxitos de ellas, tener expectativas más bajas, confiar menos en sus capacidades. Lanzo la reflexión aquí porque me parece importante, aunque este no es el asunto de este post.

LA ADOLESCENCIA Y EL AUTODESCUBRIMIENTO

No, no es que tu hijo o hija llegue a la adolescencia y de pronto decida, por experimentar o para fastidiarte, no ser heterosexual o “hacerse” transgénero. 

orgulloPero, como sabes, la adolescencia es una época de autodescubrimiento.

Lo que puede pasar es, simplemente, que se esté haciendo preguntas que nunca antes se había hecho, o no de manera tan intensa. Que, cuando ve iniciarse en el amor y en el sexo a sus amistades, se sienta diferente porque no le atraen las personas que se supone que le deberían atraer. Que no es como se suponía que debía ser.

Y ahí es donde empieza un viaje muy diferente al de otras adolescencias

Porque con 12, 13 años ya son bastante conscientes de algo que como adultos no podemos perder de vista: que los adolescentes LGTBI corren un riesgo casi tres veces mayor de padecer trastornos de salud mental como ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático, casi el doble de probabilidades de consumir drogas y alcohol, y  que intentan suicidarse cuatro veces más que quienes no son LGBTQ.

Créeme: quieres estar presente en ese viaje. Acompañar a tu adolescente. Guiarle.

Por cierto, en otro post hicimos una entrevista a una madre y su hija transgénero. Puedes leerla aquí.

¿CÓMO ACOMPAÑO A MI ADOLESCENTE QUE SE CUESTIONA SU SEXUALIDAD?

Sospeches o no que tu adolescente pertenece a este colectivo, el acompañamiento debería comenzar en la infancia, como sucede en muchos otros asuntos en los que puede haber por medio discriminación, difamación o incluso agresiones.

Te dejo aquí algunos consejos:

1. Mantén una política de tolerancia cero con los discursos homófobos

Con la entrada en la adolescencia, los términos gay y lesbiana se adoptan como insulto: esto ocurre entre adolescentes de muy diferentes clases sociales, e independientemente del nivel de tolerancia o aceptación que en sus comunidades tengan las personas LGTBI. 

Por esta razón, independientemente de la orientación de género o sexual de tu adolescente, te aconsejo que envíes siempre un mensaje claro sobre los insultos homofóbicos en tu casa: no los toleres. Probablemente tu adolescente te dirá que exageras, pero tu mensaje en este sentido debe ser muy claro.

Explícale que puede estar hiriendo a la otra persona y que las agresiones homófobas, incluso los asesinatos, comienzan en muchas ocasiones con esos mismos insultos.

Si dejas claro tu posicionamiento con respecto a la comunidad LGTBI, es probable que, indirectamente, estés abriendo una puerta para que tu adolescente te diga que lo es: conociendo lo que piensas, no sentirá que le vas a juzgar.

Ten en cuenta, además, que un adolescente que acusa a otro de ser gay puede estar intentando ocultar su propia orientación sexual, desviando hacia otro la atención negativa (“si digo que el otro es gay, lo excluirán a él y a mí no me dirán nada malo”).

2. Confía en tu adolescente

No, no me refiero únicamente a su orientación sexual. 

Está demostrado que cuando un o una adolescente siente que en casa se apoyan sus elecciones y que se le da libertad, es mucho más probable que comparta su orientación sexual.madre e hijo

Aunque también hay estudios que demuestran que en determinados casos, cuando la relación con la familia es muy estrecha, hay menor probabilidad de contarlo en casa, por miedo a decepcionar a la familia.

Pero por esa razón has de convencer a tu adolescente, antes incluso de llegar a plantearte si es homosexual, heterosexual o lo que sea, de que tu amor es incondicional, de que le respetas y le quieres tal y como es.

Y es importantísimo que tú, como madre o padre, lo sepas, pues solo así puedes acompañar a tu adolescente, ofrecerle recursos, guiarle hacia organizaciones LGTBI donde va a poder recibir ayuda y sostén si los necesita.

3. Dile que le quieres como es

Que tu adolescente sea LGTBI o no es, en realidad, asunto suyo. Es parte de su identidad, de quién es y de cómo se relaciona con el mundo, y no de la tuya. Esto es algo que deberías tener siempre presente y que deberías decirle.

Tu labor como madre o padre es amarle y apoyarle.

Nunca le digas que son cosas de niños, que ya se le pasará o que no lo entiendes porque el verano pasado le gustaba una chica. La identidad de género y la orientación sexual no son un continuo ni se construyen de un día para otro: respeta el proceso de tu adolescente, que es exclusivamente suyo, y hazte presente para él.

Esto es lo primero que necesita: que le quieras y que aceptes que su orientación sexual o genérica forma parte de su intimidad. Que tú le puedes apoyar y orientar, pero que pertenece al ámbito de su privacidad.

4. No dudes en pedir ayuda

Algunos padres o madres sienten que su relación con su adolescente va a cambiar si es LGTBI, que les va a costar aceptarlo (porque cambian las expectativas, incluso la idea que se pueden hacer de su futuro).

Y aunque no sea tu caso, sí sabemos que las personas LGTBI se enfrentan a dificultades mayores, y diferentes, de las de las personas que no lo son. Por esta razón, en ocasiones, sentimos miedo: y es normal.

Si tienes miedo, sal a pedir ayuda. Desde un psicólogo especializado en este tema hasta una asociación, hay un montón de personas que podrían ayudarte, aconsejarte, tranquilizarte.

Y también puede ser que tu adolescente tenga miedo de identificarse con un colectivo que sabe minoritario, y en ocasiones marginado: ayúdale, poniendo a su alcance los recursos que necesita, a vivir su identidad de forma plena, y sin miedos. 

¿Has acompañado a algún adolescente en su descubrimiento como LGTBI? ¿Te gustaría compartir algo al respecto? ¡Me encantará leerte!

6 Comentarios. Dejar nuevo

  • Pues yo tengo un disgusto que no me lo acabo.
    Mi hija de 14 dice que es lesbiana, no se lo plantea, lo afirma.
    Qué me he perdido? Preferiría que se lo cuestionase primero y que no cierre las puertas a nada.
    No será que lo están normalizando demasiado? Tantas series que miran, parece que el 25% son Lgtbi y la realidad es otra.

    Responder
  • Se que mi adolescente quiere hablar conmigo sobre su identidad pero no se como ayudarlo o como sacar el tema yo para aliviarlo.

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  • Mi hijo de 13 se siente atraído hacia los hombres. Lo descubrí hace 5 meses sin embargo él aún no se atreve a hablarme sobre eso. Tengo claro que el día que lo haga le daré todo mi apoyo porque lo más importante es su estabilidad emocional. Sin embargo me cuestiono porque hace no mucho también le gustaban las chicas. Varios de sus amigos comenzaron a salir con chicas y él en un momento lo intentó con una chica, pero no funcionó como lo esperaba. Siento que lo está intentando con chicos porque se le dió más fácil cuando intentó un acercamiento con ese género. Pero me cuestiono si realmente le gustan los chicos o solo se le dió más fácil la vez que lo intentó.
    Necesito orientación ¿sigo esperando a que él se decida a contarme? O hablo yo con él?
    Gracias

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    • Hola Cynthia. Gracias por escribirnos. Mi recomendación para que no se sienta violento con la conversación es que la inicies aprovechando, por ejemplo, una escena en una serie o película, o si estáis hablando de otros casos de conocidos. De esta manera evitas preguntarle directamente. Espero que te ayude. Un abrazo

      Responder

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