Burnout materno

En el artículo de hoy vamos a definir el concepto de Burnout materno y cuál es la influencia que el cortisol ejerce sobre tu salud.

¿Qué es el síndrome de Burnout y cómo afecta en la maternidad?

En la última década, cada vez se habla más del síndrome de Burnout o madres estresadas. Intentar conciliar el trabajo, la familia, la pareja, la casa o las amistades, por ejemplo, se convierte en un agobio para muchas mujeres que no consiguen sacar tiempo ni para ellas mismas.

 

Un problema cada vez más frecuente que está afectando en especial a madres que trabajan fuera de casa y que surge como consecuencia de que cada vez tienen más responsabilidades. Para muchas madres resulta muy complicado ocuparse de todo y, además, para aquellas que deben hacerlo sin ayuda de una pareja, se hace mucho más complejo si cabe.

 

Incluso algunas madres sienten que hacen todo mal y caen en una profunda depresión. La culpa bloquea y paraliza y no deja en muchas ocasiones que las mujeres puedan reconocer su propio problema. De ahí surge el Burnout materno y la influencia del cortisol en tu salud.

 

Según la psicóloga Marian Rojas, la sensación de culpabilidad y el la forma en que nos afectan las cosas, vienen condicionadas por tres aspectos:

• Las creencias.

Es decir, los principios ideológicos de una persona condicionados por su grupo social, político, religioso o familiar.

• El estado de ánimo.

Cualquier situación desagradable nos afecta de diferente modo dependiendo de si en ese momento nos encontramos en un estado de ánimo próspero o desdichado.

• Capacidad de prestar atención.

Cuando nuestro pensamiento está focalizado en aquello que nos perturba, la sensación de estrés será mayor que cuando llevamos el foco de atención al presente, en lo que estamos haciendo en ese preciso momento.

 

Burnout

libro

Si quieres profundizar un poco más en el Burnout materno y la influencia del cortisol en tu salud, te recomiendo la siguiente lectura:

¿Qué es el cortisol y cómo afecta nuestra salud?

El cortisol es una hormona esteroidea producida por la glándula suprarrenal. ​ Se libera como respuesta al estrés y a un nivel bajo de glucocorticoides en la sangre.

 

El hipotálamo manda una señal a las glándulas suprarrenales y estas segregan cortisol. Cuando esto sucede, la sangre abandona los órganos secundarios para dirigirse hacia los primarios, necesarios para salir corriendo ante un peligro.

 

Esta reacción es necesaria cuando nos encontramos ante un peligro. El problema es que el cortisol se activa ante amenazas reales o imaginarias, no distingue entre realidad e imaginación, por lo que, cuando tenemos pensamientos negativos, del tipo "y si...", los niveles de cortisol se elevan drásticamente.

 

Los síntomas físicos son bien conocidos: temblor de ojos, caída de pelo, eccemas, urticaria, migrañas, fibromialgia, contracturas, síndrome de colon irritable, insomnio, problemas gastrointestinales, enfermedades neurológicas, depresiones, incluso algunos tipos de cáncer, las metástasis (pues nacen de los núcleos inflamados del cuerpo intoxicados de cortisol, que a altos niveles nos quitan todas las defensas del cuerpo).

 

La mejor solución para reducir estos picos de cortisol es: hacer ejercicio, practicar mindfulness, apartar la cafeína y, sobre todo, cambiar la relación con los demás, incluido tu adolescente.

 

Te dejo con un directo que hice sobre este tema para que estés mejor informada:

 

 

 

 

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